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Por: Guadalupe Martínez/@Guadalupemtzo y Sayra Casillas/@SayraCasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En los últimos 20 años Michoacán ha perdido 1.3 millones de hectáreas de bosques, principalmente por el cambio ilegal de uso de suelo para el cultivo de aguacate y la tala inmoderada. Especialistas y autoridades en materia ambiental alertan que si continúa esa inercia, en dos décadas y media el estado podría quedarse sin recursos forestales, cuya superficie actual se estima en un millón 182 mil hectáreas.

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Desde el punto de vista del investigador decano del Instituto de Investigaciones Sobre los Recursos Naturales (Inirena) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Arturo Chacón Torres, el problema central del medio ambiente medio ambiente en Michoacán se denomina cambio de uso de suelo, pese a que la legislación establece que un predio forestal que se haya encendido no puede utilizarse durante 20 años.

En el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2019, Michoacán acumula 675 incendios, que han afectado 14 mil 338 hectáreas, de las cuales 8 mil 831 son de herbáceos; 3 mil 327, de arbustos; mil 403, de arbolado adulto, y 777, de árboles de renuevo.

Con tal estadística, la entidad se posiciona en segundo lugar nacional en lo relativo a mayor número de incendios, y en octavo, en lo que se refiere a superficie afectada.
“El cambio de uso de suelo es el principal enemigo de los recursos naturales y de los ecosistemas en Michoacán, de él se derivan otros problemas: la erosión o pérdida de fertilidad del suelo; la disminución de las zonas de recarga de agua, de infiltración y de aguas superficiales, y la pérdida de la diversidad biológica”, subrayó.

La Secretaría del Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial dio a conocer que Michoacán se posiciona en el cuarto lugar nacional con mayor biodiversidad, con un registro de mil 540 especies de fauna y flora. Sin embargo, Arturo Chacón sostiene que si se hiciera una actualización del mismo, seguramente la entidad perdería lugares, aunque se mantendría entre los diez primeros.

“No queda más allá del 40% de selvas y bosques sanos. Una parte se encuentra en la zona de arribo de la mariposa Monarca, acechada por el cultivo de aguacate y el aprovechamiento forestal; una segunda parte está en Tancítaro, que también es asediado por el cultivo de aguacate; otra parte, en la Meseta Tarasca, y otra, en la selva caducifolia de la reserva de Zicuirán, en Infiernillo, una de las más grandes de América Latina”, indicó.

La cifra concuerda con lo que planteó recientemente el presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria Maderera, Roberto Molina Garduño, quien evidenció que de los tres millones de hectáreas forestales que existían en Michoacán hace 30 años, sólo quedan un millón 182 mil, es decir, que se ha perdido un 68% de la superficie de bosque.

El auge de las huertas ilegales

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que este año será por la lucha contra la contaminación del aire, con sede en China, el presidente del Consejo Estatal de Ecología de Michoacán (Coeeco), Gilberto López Guzmán, explicó que a partir de 1998, cuando se aprobó la entrada del aguacate mexicano a los Estados Unidos de Norteamérica, inició en la entidad el crecimiento de huertas ilegales, principalmente en la región de la Meseta y una parte del Oriente.

No obstante, aclaró que, conforme a su experiencia, hace apenas seis años que el cultivo del llamado oro verde se extendió de manera «incontrolada» por el estado, pues –sin medir consecuencias– productores agrícolas identificaron una alta rentabilidad económica.
El especialista en temas ambientales coincidió con Arturo Chacón en el sentido de que la problemática del cambio de uso de suelo es hoy uno de los principales «focos rojos», situación que relacionó con que hace 21 años no se atendió el tema.

aguacatera, huerta
(Foto: Archivo)

Alerta sobre pérdida de masa forestal

Gilberto López advirtió que, conforme a los estudios realizados, si autoridades y especialistas en conjunto con la sociedad no logran frenar el cultivo de aguacate, así como la tala inmoderada de madera en regiones como la Meseta Purépecha, el Oriente y la Sierra, con la implementación de acciones más severas, en 25 años Michoacán quedará sin superficie boscosa.

Recordó que en los últimos 20 años, según datos de dependencias encargadas del medio ambiente, se perdieron 1.3 millones de hectáreas de bosque y selva y, si continúa el mismo ritmo, será difícil el rescate de la biodiversidad.

«La tala de madera, el cambio de uso de suelo ideal y los sistemas de producción de frutillas están asociados a una fuerte inversión de agroquímicos donde las empresas son las que se llevan la mayoría de las utilidades al utilizar sistemas inadecuados que contaminan el suelo, el agua, el viento y provocan gases de efecto invernadero», destacó.

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El 70% de aguas superficiales, contaminado

El investigador del Inirena Arturo Chacón refirió que Michoacán es uno de los estados estratégicos para sostener el abasto de agua en el Centro del país; empero, autoridades y ciudadanos no han aprendido a convivir con el vital líquido. Prueba de ello, señaló, es que el 70% de las aguas superficiales sufren algún grado de contaminación, la cual va desde aguas negras con posibilidad de ser tratadas hasta contaminación con metales.
Indicó que entre los cuerpos de agua con mayor deterioro, el primer lugar lo ocupa el lago de Cuitzeo, seguido por el río Lerma (La Piedad), el lago de Zirahuén y el lago de Pátzcuaro.

Respecto a este último, compartió que al comparar el estudio batimétrico que efectuó recientemente con el que llevó a cabo hace 30 años, observó que el lago de Pátzcuaro perdió el 40% de su volumen en ese periodo.

Por su parte, el titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial, Ricardo Luna García, manifestó que ya ha denunciado ante medios de comunicación la necesidad de que las autoridades municipales asuman su responsabilidad en lo que toca a la preservación de los lagos de Pátzcuaro, Cuitzeo y Zirahuén, así como los ríos Cupatitzio y Lerma-Chapala.

Esta situación, dijo, tiene encendidas las alertas del gobierno desde 2013, a causa del aumento en la deforestación de las zonas aledañas a los cuerpos de agua, a la contaminación y a la extracción desmedida de líquido para diversos usos.

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«El llamado es para que la sociedad se sume a recuperar el entorno perdido con el paso de los años y no contribuyan a la destrucción de la biodiversidad para que las nuevas generaciones cuenten con un mejor planeta». Ricardo Luna García.

«Este problema no se resolverá si los habitantes no se involucran en mejorar el medio ambiente, es decir, utilizar bicicleta de vez en cuando, no tirar basura en las calles y contribuir en las acciones que emprendan los gobiernos”. Gilberto López Guzmán.

“Es necesario que la sociedad tome medidas de empoderamiento de todos estos procesos, porque si seguimos esperando a que las instancias gubernamentales quieran remediarlo no lo vamos a lograr, vamos a perder nuestros recursos”. Arturo Chacón Torres.

Numeralia

1.3 millones de hectáreas de bosques perdió Michoacán en 20 años
Sólo quedarían 1 millón 182 mil hectáreas de bosque
Michoacán acumula 675 incendios, con afectación de 14 mil 338 hectáreas. Se ubica en 2º lugar nacional con más incendios y en 8º por superficie dañada.
El 70% de las aguas superficiales sufre algún grado de contaminación
El lago de Pátzcuaro perdió el 40% de su volumen en 30 años.

CA