huesos, craneo
El proceso de limpieza de los restos se puede hacer a partir de los tres años de la muerte de la persona (Foto: captura)

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Como un gesto de amor para estar más cerca de sus familiares fallecidos, los habitantes de la comunidad de Pomuch en Campeche, extraen los huesos de los nichos y los limpian con cuidado, con ello, conservan una tradición que ha sido asumida por décadas en el “Día de Muertos”.

El cementerio se caracteriza entre otros por su gran colorido en los pasillos, además de que los nichos son adornados con flores, el proceso de limpieza de los restos se puede hacer a partir de los tres años de la muerte de la persona, se comienza limpiando los huesos más pequeños hasta llegar a los más grandes, sin emplear agua ni ningún otro líquido, posteriormente se colocan en una caja con una tela blanca.

Sin duda, lo mejor es, que la celebración para los “Muertos” no dura sólo un día, sino que la gente puede acompañar a sus difuntos durante todo el mes de noviembre.

El promotor de la cultura de Pomuch, José Cevastián Yam Poot, señaló que además de la limpieza, a los muertos se les cambia de ropa anualmente, se remplaza el paño blanco sobre el cual se van depositando los huesos, el decorado de la tela depende del gusto que haya tenido la persona en vida.

Recalcó que la limpieza de los huesos es una expresión de amor hacia la familia, una especie de encuentro entre los que se fueron y los que siguen vivos. Asimismo, dijo que durante la limpieza se debe hacer un ritual de respeto por el eterno descanso de los que ya no están con nosotros.

Al respecto, los habitantes aseguran que las exhumaciones no les provoca ningún tipo de “miedo”.

A diferencia del resto del país, el día de los angelitos se celebra el 31 de octubre, homenajean a todos los niños que murieron y en las casas les sirven sus comidas favoritas. Mientras que el día 1 de noviembre está dedicado a los adultos y el 2 es de todos los santos, es cuando se acude al panteón a llevar flores.

Con información de agencias

Por: Adoración Araiza/RMR