La Flaca
Clásico de una noche de karaoke, ¿quién no ha cantado esta canción? (Foto: Captura de pantalla)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Clásica de una noche de karaoke, La Flaca de Jarabe de Palo se convirtió en una canción que casi cualquiera ha cantado en su vida, pero ¿sabes que hay detrás de la historia?

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Tras la muerte de Pau Donés, vocalista, compositor y guitarrista de la banda Jarabe de Palo desde que se formó en el año 1995, es imposible no recordar esta canción, misma que lanzó a la fama al grupo.

«En la vida conocí igual mujer a la flaca, coral negro de La Habana, tremendísima mulata, cien libras de piel y hueso, cuarenta kilos de salsa y en la cara dos soles que sin palabras hablan que sin palabras hablan»… ¿de quién hablaban en esta rola?

Este gran éxito se publicó en 1996 en su álbum de debut, el cual vendió más de 600 mil copias y fue disco de platino; esta canción fue compuesta en 1995 por el mismo Pau Donés durante un viaje a Cuba.

En su autobiografía 50 palos… y sigo soñando explicaron el origen de la popular canción. En ese viaje a Cuba tubo uno de los romances más cortos e intensos que el vocalista vivió lo que le inspiró para escribir La Flaca.

«Llegamos a La Habana, dejamos las cosas en el hotel y con el subidón nos fuimos de fiesta a 1830, una discoteca al aire libre en El Malecón que allí todos conocen como La Tasca. Tomamos unos mojitos y cuando nos marchábamos entró en el local una mujer de belleza impresionante, con un vestido de gasa roja semitransparente, y en la cara dos soles que sin palabras hablaban«, relata.

De nombre Alsoris Guzmán, fue la mujer ideal para la modelo que necesitaban para que apareciera en su videoclip; aunque los planes de rodar el video no salían como lo planeado por el clima, Donés logró conocer mejor a la modelo en ugares de la isla que solamente los locales podían enseñarle.

«La noche antes del viaje (de Cuba a España) salimos a celebrar, volvimos al hotel de madrugada y ya en la habitación, Alsoris, como cada noche, me dio un beso en la mejilla y se metió en su cama. Fui al baño y al salir, viendo a ese ángel negro enfundada entre sábanas blancas, no me pude reprimir: ‘Flaca, no me puedo ir de la isla sin haberme acostado contigo’. Ella sonrió, abrió los brazos y me dijo: Ven, Pablito» relató.

A la mañana siguiente escribió el relato que meses más tarde daría vida a esta canción; «en apenas diez minutos, una poesía corta que relataba lo que había sentido por esa mujer durante esas dos increíbles semanas en La Habana», destaca.

Sin embargo no sólo él se quedó con el escrito, antes de despedirse de Alsoris le dio una copia del texto: «Aquí te dejo un regalo, mi Flaca, en agradecimiento por estos días que nunca olvidaré. Solo te pido una cosa, que lo abras cuando me haya ido. Nos abrazamos y nos dijimos adiós. Una vez hube traspasado el control de pasaportes, no pude resistir la necesidad de verla por última vez».

Redacción/rmr