Nuestro estado es el cuarto a nivel nacional en intoxicaciones por picadura del arácnido (Foto: Archivo)

Por: Alfredo Martínez Martiñón/@martinezmartion

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Sobresalen entre las atenciones médicas más comunes en Michoacán, precisamente porque no son en sí enfermedades. Se trata de las picaduras de alacrán, ubicadas en sexto lugar, arriba de padecimientos crónicos como obesidad, diabetes e hipertensión.

Además, nuestro estado es el cuarto a nivel país en ese tipo de servicios en instalaciones médicas públicas y particulares, de acuerdo a datos de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud (SSa).

El año pasado, con corte al 24 de diciembre, se reportaron 30 mil 563 casos por intoxicación de picaduras del arácnido en territorio michoacano, un promedio de 3.54 cada hora o bien 85.13 diarios. De ellos, el 52.4 por ciento fue de pacientes del sexo femenino.

Sólo está abajo de Guerrero (37 mil 129); Guanajuato (42 mil 477); y de Jalisco (49 mil 690), que encabeza la lista.

Mientras durante 2015 se registraron 31 mil 224, cifra similar a la de la anualidad anterior -a falta de contabilizar siete días-, pues promediaron 85.54 por día.

En tanto, en el citado periodo de 2016 las picaduras de alacrán se colocaron como la sexta causa más atendida en nosocomios de la entidad. La primera fue debido a infecciones respiratorias agudas, con 745 mil 174 hospitalizaciones; después las enfermedades infecciosas intestinales, 149 mil 263; y en tercero infecciones intestinales por otros organismos y las mal definidas, 141 mil 403.

Luego infección de vías urinarias, 118 mil 252 casos; en quinto, úlceras, gastritis y duodenitis, con 35 mil 493.

O sea, estos accidentes causados por el arácnido que pueden prevenirse con un buen aseo en las viviendas, por ejemplo, se encuentran arriba de enfermedades como la obesidad, que contabilizó 14 mil 986 en el citado lapso de 2016; hipertensión arterial, 12 mil 842, y diabetes mellitus tipo II, con 10 mil 418, respecto a las atenciones. Suman más que las dos primeras juntas.

Prevención contra las picaduras

Las picaduras de alacrán ocurren con mayor frecuencia durante las noches, cuando generalmente buscan alimento y se reproducen. En las casas buscan cualquier rendija en pared y techos para alojarse, así como en roperos u objetos donde no se observen a simple vista e incluso en prendas de vestir.

De ahí que entre las recomendaciones se encuentren limpiar los domicilios, eliminar dentro y alrededor de los mismos, escombros y muebles inservibles, así como acumulados de leña, piedras u otro material que pueda servir de criadero de estos animales o de refugio.

También rellenar grietas y agujeros en muros, y pintarlos de colores claros a fin de detectarlos; cortar las ramas de los árboles que alcanzan los techos, paredes, puertas o ventanas; sacudir la ropa de cama y de vestir antes de usarla o guardarla; antes de acostarse, verificar entre las sabanas, abajo de las camas y cobijas; revisar los zapatos antes de ponérselos.

El síntoma principal por picadura de alacrán es dolor intenso en el sitio de la lesión; si no es peligroso, se presenta hinchazón o enrojecimiento en la zona, y pérdida de sensibilidad, aunque si es tóxico, empieza con un adormecimiento de todo el cuerpo, sensación de hormigueo, de pelos en la garganta, dificultad en respirar y pasar saliva, movimientos de los ojos, problemas para hablar y caminar.

Ante esa situación, lo deseable es acudir de inmediato a un centro de salud para que le apliquen al afectado el suero antialacrán, con lo cual en poco tiempo se recuperará, y no aplicarse remedios caseros.

Cabe anotar que los alacranes tóxicos miden aproximadamente seis centímetros, son güeros con rayas negras, las tenazas delgadas y largas, el esternón tiene forma rectangular o triangular y la parte final de la cola es muy arqueada.