Los alacranes tóxicos son güeros, con rayas negras, así como tenazas delgadas y largas (Foto: Conacyt)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Alfredo Martínez Martiñón).- En Michoacán y en otros cuatro estados del país, se concentran poco más de siete de cada 10 casos de intoxicación por picaduras de alacrán a nivel nacional en lo que va del presente año, según estadísticas de la Secretaría de Salud (SSA).

De manera tradicional, nuestra entidad ocupa los primeros lugares en México en cuanto a tal situación, con entre 31 mil y poco más de 35 mil picaduras del arácnido, anualmente. En 2015 se registraron 31 mil, mientras en 2014 ascendieron a 35 mil 526; durante 2013, a 35 mil 801, y en 2012 hubo 33 mil 906.

Entre el primero de enero y el 7 de mayo pasados, suman 82 mil 274 personas atendidas por ese motivo en hospitales de la República. Jalisco es el estado con mayores registros al acumular 15 mil 549, seguido de Guanajuato, 12 mil 874; Guerrero, 11 mil 316; Morelos, 9 mil 702, y Michoacán, 9 mil 625. Los cinco abarcan el 71.8 por ciento general.

Los 9 mil 625 reportes en territorio michoacano, lo ubican en quinto sitio, donde las personas del sexo femenino tienen 5 mil 134, equivalentes al 53.3 por ciento, y los restantes 4 mil 491, varones. La cifra también significa un promedio de 3.1 casos cada hora, algo alarmante, porque de acuerdo a sus hábitos, aún se espera un repunte en la actual temporada de calor.

Además, según las cifras de años atrás, en el citado periodo del informe actual apenas se llevarían cerca del 30 por ciento de los casos previstos en la entidad.

Los alacranes atacan con mayor frecuencia durante la noche, debido a que es cuando generalmente buscan alimento y se reproducen. Dentro de las viviendas, buscan cualquier rendija en pared y techos para alojarse. Igual en prendas de vestir, el interior de los zapatos, atrás de cuadros, roperos y otros sitios propicios donde no puedan verse a simple vista.

Entre las recomendaciones, se encuentran limpiar las casas, eliminar dentro y alrededor de las mismas, escombros y muebles inservibles, así como acumulados de leña, piedras u otro material que pueda servir de criadero de estos animales o de refugio.

Asimismo, rellenar grietas y agujeros en muros, y pintarlos de colores claros a fin de detectarlos; cortar las ramas de los árboles que alcanzan los techos, paredes, puertas o ventanas, así como sacudir la ropa de cama y de vestir antes de usarla o guardarla, y no caminar descalzo dentro o fuera de la vivienda.

El síntoma principal por picadura de alacrán es dolor intenso en el sitio de la lesión; si no es peligroso, se presenta hinchazón o enrojecimiento en la zona, y pérdida de sensibilidad, aunque si es tóxico, empieza con un adormecimiento de todo el cuerpo, sensación de hormigueo, de pelos en la garganta, dificultad en respirar y pasar saliva, movimientos de los ojos, problemas para hablar y caminar.

Ante esa situación, lo deseable es acudir de inmediato a un centro de salud para que le apliquen al afectado el suero antialacrán, con lo cual en poco tiempo estará recuperado, y no recibir remedios caseros.

Para reconocer a los alacranes tóxicos, éstos miden aproximadamente seis centímetros, son güeros con rayas negras, las tenazas delgadas y largas, el esternón tiene forma rectangular o triangular y la parte final de la cola es muy arqueada.