El alcalde Raúl Morón Orozco encabezó el evento que fue grabado y que será transmitido el día 30 de junio (Foto: Fátima Miranda)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El árbol de la Victoria, descendiente del ahuehuete que vio llorar a Hernán Cortés y que se ubica en la Delegación Miguel Hidalgo, fue colocado en la Plaza de la Paz, previa ceremonia Purépecha, como símbolo del hermanamiento de dicha demarcación con Morelia y de la paz entre el pueblo mexica y el purépecha.

El alcalde Raúl Morón Orozco encabezó el evento que fue grabado y que será transmitido el día 30 de junio en una ceremonia que se realizará allá en donde Hernán Cortés sufrieron la derrota por parte del ejército mexica entre el 30 de junio y la noche del 1 de julio de 1520.

“En los libros de texto dice la ‘Noche triste’, pero ahora se le conoce como «la noche de la victoria» porque nuestros antepasados repelieron una agresión invasora, colonialista”.

(Foto: Fátima Miranda)

En este sentido, expuso que en la antigüedad fueron rivales los mexicas y los purépechas, pero independientemente esta acción reivindica esa situación de aquél tiempo.

Por otra parte, consideró que la fortaleza de este árbol es un símbolo de que los retos que nuestros antepasados enfrentaron con vigor inspiran a sortear los desafíos actuales.

(Foto: Fátima Miranda)

A su vez, Cardiela Amezcua Luna, secretaria de Cultura de Morelia habló sobre la profundidad histórica del “hermanamiento biocultural” mediante la siembra del árbol conocido como “Sabino” cuyo significado es una “suerte de sabiduría”, dijo que se requiere un cambio de paradigma “dejar a un lado las dualidades, la guerra, la violencia, la falta de comunicación con los seres humanos”.

A su vez, a nombre del pueblo purépecha, el profesor Vladimir Silva Peña, dijo que este retoño del ahuehuete, permite hermanar a las comunidades de diversas etnias.

(Foto: Fátima Miranda)

Finalmente, luego de plantar el árbol se realizó la ceremonia purépecha “a los cuatro vientos y rumbos para ofrendar este árbol cargado de historia”.

Por: Fátima Miranda/E