¡Felicidades médicos!

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Este domingo 23 de octubre se celebra en México el Día del Médico, fecha dedicada a honra a todos y cada uno de las y los médicos del país, distribuidos en cada Estado y cada municipio del territorio; médicos encargados de la conservación de la salud, de la curación de las enfermedades y de evitar las muertes prematuras.

Fue en 1937 que se estableció dicha conmemoración, para ensamblarlo con la creación del Establecimiento de Ciencias Médicas en 1833, antecedente de la actual Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. Luego de la clausura de la entonces Universidad Nacional y Pontificia y de la Escuela de Cirugía por decreto del Presidente Valentín Gómez Farías, la creación de dicho Establecimiento fusionó las carreras de médico y de cirujano, según datos obtenidos de Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México, para el segundo trimestre de 2014, el país contaba con aproximadamente 343 mil 700 personas con formación de médico, de las cuales pertenecen a la Población Económicamente Activa 82 de cada 100.

El Doctor Ruy Pérez Tamayo, escribió “De la magia primitiva a la medicina moderna, FCE”, a medicina como campo de conocimiento y acción es motivo de constante interés. También lo concibe como ciencia, arte y algo más: desde el siglo XVI es ciencia gracias a sus métodos y proceder, es arte en el sentido del artesano, ya que es la suma del dominio de conocimientos teóricos y habilidades técnicas que se perfeccionan con el tiempo.

De acuerdo con la Asociación Mundial de Médicos (AMM), la eficacia de diversos programas de salud pública depende de la colaboración de los médicos y sus asociaciones profesionales, quienes a través de su ayuda y colaboración estrecha benefician enormemente a los programas.

Esta fecha es dedicada a las y los que con su esfuerzo y dedicación lograr que hombres y mujeres vivan y mueran sanos lo más tarde posible, según lo describe Pérez Tamayo, es así como la medicina tiene en el médico su representante, aquel que desde tiempos hipocráticos jura por Apolo Médico, por Esculapio, por Higiene y Panacea, proteger del daño y la injusticia al paciente y procurar beneficios al enfermo.

En su día, ¡Felicidades médicos!…