El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, nuevamente visitará tierras michoacanas, a pesar de estar en el pico de contagios más alto en el país por la presencia del Covid-19, al primer mandatario le importa poco y está acudiendo a visitar varios estados entre ellos la entidad, en esta ocasión su visita se concentrará en la inauguración del nuevo cuartel de la Guardia Nacional, en Michoacán.

Sin embargo, en algunas de sus pasadas giras por el estado, sectores sociales ya mostraban su enojo e inconformidad contra el tabasqueño por su forma de gobernar y es que no es lo mismo andar en campaña, prometer y comprometerse; pero el cumplirlo ahí sí que le ha quedado mal no sólo a los mexicanos, si no a los michoacanos de quienes obtuvo importantes votos para ganar la Presidencia de la República.

Entre sus promesas de campaña que realizó en Michoacán se destaca la realizada a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) en la que enfatizó apoyo económico y moral para mantener a esta institución, hecho que no se ha concretado y por el contrario en el presupuesto federal determinaron recortar el financiamiento a esta y otras instituciones como la UNAM, uno de los principales promotores de su proyecto político.

En abril del año pasado, Andrés Manuel López en su pasa visita a Uruapan, fue recibido con pancartas por parte de un sector poblacional exigiendo el cumplimiento de los programas sociales, que comprometió especialmente a los adultos mayores, sin embargo, los manifestantes se quedaron esperando una respuesta a sus demandas, dado que no fueron atendidos por ningún funcionario federal, menos aún por el primer mandatario que en sus giras proselitistas sólo pareciera que le gusta atender a los adultos mayores con influencias como a la señora, María Consuelo Loera Pérez, madre del Chapo Guzmán.

Otras de sus promesas para Michoacán por parte de López Obrador y que siguen pendientes, es la puesta en marcha de las universidades “Benito Juárez”; de las 100 que comprometió en el país al menos 5 estarían en esta entidad, incluso propuso el municipio de Pátzcuaro para que fuera sede nacional.Dicho proyecto que aún se encuentra tendría la finalidad de brindar educación gratuita de nivel superior a todos los jóvenes.

A los jóvenes además les garantizó becas, cuyo proceso para acceder a ellas y la entrega de recurso no han sido transparentados y hasta el momento pareciera que se encuentra frenado; con ese compromiso, 14 de julio en su visita a Michoacán, el primer mandatario aprovechó para enviarles un mensaje o más bien una advertencia a los delincuentes, al señalar textualmente: “A ver, tú te llevas a los jóvenes, vamos a ver quién puede más, porque yo le voy a dar opciones a los jóvenes, porque no quiero que te los lleves, no quiero que los jóvenes se echen a perder”.

Sin embargo, la realidad es que en Michoacán sigue prevaleciendo un gran índice de inseguridad especialmente del fuero federal, por lo que el compromiso de sacar a los jóvenes de actividades ilícitas aún sigue siendo una promesa de campaña y no se diga de la reducción de los delitos, los cuales aún prevalecen en gran parte del territorio estatal.

Así que la visita de Andrés Manuel López Obrador, será con otros fines y no es para dar seguimiento a sus promesas de campaña, menos aún para hablar de proyectos concretos, porque la realidad es que la federación sigue sin cumplirle a Michoacán y el ganso, prefiere hacerse de oídos sordos para reconocer la crisis sanitaria, económica y social que enfrenta no sólo la entidad, si no todo el país, por lo que nuevamente podría ser recibido con desaires y desdén.