cubrebocas, Morelia
Empresarios plastiqueros dijeron que incrementó hasta 30% la producción de artículos de uso específico durante la emergencia sanitaria (Foto: Josimar Lara)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La pandemia de Covid-19 no sólo ha puesto en jaque a los sectores de Salud y económico, sino que ha agravado otros problemas, como la contaminación del medio ambiente, pues de acuerdo a lo reportado por recolectores de basura a las autoridades de Michoacán, tan sólo en una semana cada familia desecha hasta ocho cubrebocas sin un procedimiento adecuado; además de que empresarios plastiqueros dijeron que incrementó hasta 30% la producción de artículos de uso específico durante la emergencia sanitaria.

Antes de la pandemia, en Morelia se generaban por familia, en promedio, más de un kilo y medio de basura, pero con la contingencia de salud se prevé que aumente, porque las personas no han seguido las recomendaciones de las autoridades de salud de separar los “residuos sanitarios” en sus hogares de manera adecuada, apuntó Rafael Jesús Huacuz Elías, doctor en Estudios Urbanos y Ambientales por la Universidad Latina de América (UNLA).

basura
(Foto: ProAm)
“Al principio de la pandemia la Secretaría de Salud emitió una serie de documentos sobre el manejo y control de los residuos con riesgos biológicos infecciosos, que tienen que tener un tratamiento especial, como la incineración. Pero sí existe, no sólo es una responsabilidad de la autoridad, también hay que decirlo claramente, es de la sociedad, porque me parece que no está tomando conciencia; se nos hace fácil agarrar y botar lo que ya no utilizamos”, comentó.

El riesgo de que aumente la contaminación ambiental es latente, ya que tan sólo en estos meses de emergencia sanitaria empresas plastiqueras han reportado el aumento de producción de artículos como caretas, botellas para gel antibacterial o bolsas empaquetadoras para los cubrebocas que venden en la calle, pero que no tienen el tratamiento adecuado una vez que terminan su vida útil.

(Foto: Josimar Lara)
“Nosotros incrementamos un 30% lo que veníamos produciendo antes, afortunadamente, después de la baja que tuvimos durante cuatro meses por la prohibición del Ayuntamiento de Morelia por el uso de plásticos”, compartió Héctor Manuel Tinoco Garduño, empresario dedicado a la fabricación de plásticos.

El empresario dijo que con la pandemia se demostró que el plástico es barato para ciertos productos; porque no hay otro material ligero que pueda sustituirlo; aunque, subrayó, se deben generar estrategias en los gobiernos y en las empresas para crear conciencia en la ciudadanía de separar adecuadamente los mismos, para que así los residuos sanitarios se destruyan adecuadamente y evitar agravar el problema de salud.

“Por ejemplo, en el aluminio, tú ves tirada una lata, pero no es de extrañarse que alguien se detenga a levantarla; pero si ves cubrebocas tirados en la vía pública, mascarillas dobladas, caretas rotas, ese es el grave problema, no las características del producto; por cultura, seguimos tirando las cosas en la calle”, adujo el empresario.

En ese sentido, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial de Michoacán (Semaccdet), Ricardo Luna García, dijo que, aun cuando no se tiene un estudio preciso de la cantidad de basura que se genera con los residuos sanitarios de Covid-19, organizaciones de recolectores han compartido que, por familia, en la ciudad de Morelia tiran hasta ocho cubrebocas; además de que hay otro número considerable que no se ha podido contabilizar con exactitud de estos artículos tirados en la calle.

Titular de Semaccdet, Ricardo Luna García (Foto Facebook: Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial)

Para darnos una idea del problema, Morelia tiene una población de 825,585 habitantes, de acuerdo con el Consejo Estatal de Población.

El funcionario estatal recalcó que el hecho de que este tipo de productos se tiren en la calle, o sin una separación adecuada, puede provocar que se tapen alcantarillas o drenajes por acumulación, y aunque hay cubrebocas biodegradables, tienen un proceso de tiempo para ello y también pueden llegar a los mares.

Aunque los cubrebocas, mascarillas, guantes o botellas de gel antibacterial pueden ser un problema en el medio ambiente, en estos tiempos de pandemia existe, además, el riesgo de que se conviertan en un vector de contaminación biológica; es decir, que se puedan infectar otras personas si alguien con Covid-19 tira el cubrebocas de manera inadecuada.

“Desde luego que hay un riesgo biológico, que tiene que ver con contaminación química, lo que es biosanitario y tiene agentes patógenos. Representa un riesgo a la gente si se desecha de una persona enferma, pues ahí se queda el reservorio del virus y puede pasar a otra persona; depende del tiempo de exposición al ambiente y la gravedad de la enfermedad que tenga el paciente”, explicó el especialista Rafael Huacuz.

Por: Josimar Lara/R