Lo más importante para prevenir este padecimiento es tener una buena comunicación entre padres e hijos

Morelia, Michoacán (Boletín).- La depresión infantil es una enfermedad en la cual la niña o el niño puede tener diferentes síntomas como irritabilidad, tristeza, llanto e impacto en su desempeño ya sea en la escuela, con amigos y su familia, señaló la médica paidosiquiatra de los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud, Carmen Torres.

Explicó que si bien este padecimiento tiene una prevalencia de dos al cinco por ciento —según la Encuesta Nacional de Salud 2013—, puede presentarse en pequeños desde los tres años de edad hasta la adolescencia y la adultez, por lo que destacó la importancia de “no pensar que sólo quieren llamar la atención, son focos de alerta, una manera de pedir ayuda y de requerir la atención de los padres”.

Advirtió que la sintomatología en un menor con depresión es: practicarse el cutting o cortadas en el cuerpo, no jugar ni reír, cambios en el apetito —ya sea que coma mucho o muy poco— y en el estado de ánimo, en algunos casos ideas de minusvalía y sentirse menos que los demás, inútiles o culpables por algo, así como tener constantes peleas en la escuela. También pueden expresar deseos de morir como “ya no quiero estar aquí”, “para qué vivo aquí” o incluso, tener algún intento suicida.

Ante ello, consideró indispensable que no se debe pasar por alto cuando el infante tiene desinterés por realizar actividades o está aislado. Para la especialista, los más importante para prevenir este padecimiento es tener una buena comunicación entre padres e hijos y mantenerlos en observación constante.

Indicó que para prevenir cualquier reacción que afecte al propio niño se deben tratar las causas. Influye desde que los padres también están en depresión; violencia en casa, aunque ésta no siempre signifique golpes sino menospreciar al hijo: “eres un tonto”, “eres un inútil”, “no sabes”, “eres un burro”.