La presencia de este evento puede afectar de manera considerable los patrones de lluvia y temperatura

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Una consecuencia del cambio climático es “El Niño”, un fenómeno natural que ocurre cuando las aguas cálidas de la región central del océano Pacífico se expanden hacia el este, acercándose a las costas de América.

Normalmente alcanza su momento más agudo a finales de año pero sus efectos se sienten a lo largo de la primavera del hemisferio norte y pueden durar hasta un año.

La presencia de este evento puede afectar de manera considerable los patrones de lluvia y temperatura y genera condiciones de sequía extrema como las que se prevén para este año.

Las precipitaciones que provoca “El Niño”, favorecen el crecimiento de la vegetación que, pocos meses después, se seca y se convierte en material combustible a causa de las altas temperaturas y la sequía. “El Niño” provoca incendios en nuestros bosques.

Este fenómeno demuestra que los cambios de temperatura y condiciones atmosféricas extremas no son una buena combinación pues aumentan el riesgo de incendios forestales al haber mucho vegetación seca, calor y viento.

En 1998, el fenómeno de “El Niño” tuvo gran intensidad y favoreció la frecuencia con la que se registraron incendios forestales,  se combatieron 14 mil 445 siniestros en el territorio nacional, con un saldo de 849 mil 632 hectáreas en bosques y selvas dañadas.

Los pronósticos para 2016 indican que las condiciones son similares a las de 1998 por lo que la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) invita a la población a extremar precauciones al usar fuego en el campo e, incluso, evitarlo en la medida de lo posible.

Reporta cualquier incendio al número gratuito 01 800 INCENDIO (46 23 63 46) y mantente alerta del desarrollo de estos si ocurre cerca de tu casa.  Recuerda, tu participación en pequeñas acciones que ayuden a la ecología es importante para mitigar los efectos del calentamiento global.