Es común que en los nuevos discursos políticos se hable de generar acciones bajo el eje rector del gobierno abierto, lo cual es novedoso para los michoacanos y, a veces, complicado de entender porque no sabemos a qué se refieren.

Gobierno abierto no es una frase de moda que se pueda emplear en cualquier discurso o evento, se trata de un nuevo modelo de organización entre los gobernantes, las administraciones y la sociedad; incluso, el término se ha ampliado porque se busca que esta cultura de comunicación se extienda a todos los poderes del Estado y sujetos que ejerzan facultades cuyo resultado recaiga en los hombros de los ciudadanos. Por eso, ahora se habla del Estado abierto.

Este Estado abierto exige transparencia y colaboración entre todos los que intervienen; siempre preponderando mantener una constante conversación con los ciudadanos, porque se trata de ¡escuchar! para poder tomar decisiones en atención a las necesidades y preferencias de aquellos.

Don Tapscott es un canadiense experto en el impacto de la tecnología en los negocios y en la sociedad, que dice que cuando se ve por este tema se habla de un gobierno que abre sus puertas al mundo, co-innova con todos, especialmente con los ciudadanos; comparte recursos que anteriormente estaban celosamente guardados, y aprovecha el poder de la colaboración masiva, la transparencia en todas sus operaciones, y no se comporta como un departamento o jurisdicción aislada, sino como una estructura nueva, como una organización verdaderamente integrada y que trabaja en red.

En Michoacán ya se empezó a trabajar con este tema, y tenemos un Secretariado Técnico Local de Gobierno Abierto, que ya creó los lineamientos para su organización, coordinación y funcionamiento, con la finalidad de que, dentro de este año, se genere el plan de acción local donde se establecerán mesas de trabajo en las que participen todos los sectores, para identificar la problemática social que defina los ejes temáticos, sujetos a votación del ciudadano. Por supuesto, el que preside este Secretariado pertenece a la sociedad civil organizada.

Además de lo anterior, los sujetos obligados en materia de transparencia (todos los que reciben y ejercen recursos públicos o realizan actos de autoridad en Michoacán) pueden dar pie a este modelo a través de una acción muy concreta: estando al pendiente de la actualización y publicación de la información en sus portales web y en la Plataforma Nacional de Transparencia, porque el hecho de que la ciudadanía pueda acceder a los documentos significa conocer de los asuntos públicos y, con ello, participar en la gestión.

La clave es comunicar todo lo que se decide de manera abierta y transparente.