lucero pacheco

A cinco años de gobierno de Silvano Aureoles, más allá de simpatías, las acciones del presente gobierno han dado estabilidad al estado; qué lejos hemos quedado del periodo de ingobernabilidad de los gobiernos pasados y, en honor a la verdad, es justo también voltear al pasado para poder contrastar y comparar.

En los hechos, entre los logros destacables de esta administración se encuentra el nuevo acuerdo educativo, el aumento salarial del 60% al personal médico, los 150,000 créditos entregados a emprendedoras y las más de 10 mil visas para que michoacanas y michoacanos se reencuentran con sus familiares en Estados Unidos; el C5i, el más grande de América Latina; el Centro de Inteligencia en Salud, que ha sido punta de lanza a nivel nacional por su innovador sistema de monitoreo y atención oportuna, y la conclusión de los nuevos hospitales en Ciudad Salud.

Es cierto que la pandemia de Covid-19 vino a replantearnos una nueva forma de vida en la tierra, pero también evidenció a los malos y buenos gobiernos. En suma, evidenció a los líderes. A unos los desnudó a otros los fortaleció.

Es interesante destacar el llamado que hizo el secretario de Gobierno a los diputados federales; impone tono. En un reciente encuentro con medios de comunicación de la región de Uruapan, Herrera Tello expresó: “que recuerden para qué fueron electos, porque así funciona; elegimos legisladores federales, diputados federales y senadores y senadoras para que nos representen, para que vayan al Congreso de la Unión y cuiden y velen por los intereses de las michoacanas y los michoacanos”.

Hoy que el país enfrenta una doble crisis por el tema de salud y de recursos, se requiere que la fuerza de los michoacanos en el Congreso de la Unión sea unísona. Tienen una oportunidad histórica, no les estamos pidiendo cosas imposibles; les estamos pidiendo que hagan cambios profundos, que dejen de lado la politiquería, que sumen a los hechos no a los dichos.

El castigo a los estados en el Paquete de Egresos para el 2021 terminará pulverizando las aspiraciones de crecimiento y desarrollo regional; terminará polarizando a los estados que están con el gobierno –y en cierto grado sumisos– a los gobiernos que están en desacuerdo con los políticas federales o también llamados rebeldes.

El día de ayer los gobernadores de la Alianza Federalista hicieron nuevamente un llamado al gobierno federal: “los estados no pueden recibir menos recursos que el año pasado”; es decir, si no dan, al menos no quiten.

No imagino un escenario en el que los gobernadores se retiren del pacto fiscal; ya lo hicieron de la Conago, ya demostraron su fuerza. Juntos, Michoacán, Jalisco, Chihuahua, Tamaulipas, Guanajuato, Coahuila, Nuevo León, Durango y Aguascalientes, recaudan más de un billón de pesos cada año; es decir, 25 de cada 100 pesos de los impuestos de todo el país.

Si algo ha quedado claro es que las soluciones a los problemas del país no giran en torno a las políticas públicas de la federación, sino a las capacidades y habilidades de los gobiernos locales. Sin duda, los nuevos tiempos exigen soluciones distintas.

Demencia: rodearse de las imágenes que lo confortan y lo consuelan, y acomodar la historia a su antojo. Andrés Manuel es el presidente de la República con un enorme poder, pero no tiene el interés de vivir en la realidad. Ya lo dijo Silva Herzog: “Cuando López Obrador tropieza es el suelo el que pierde piso”.

Al tiempo.