“Las palabras son como monedas que una vale por muchas, como muchas no valen una”. Francisco de Quevedo (1580 – 1645). Escritor español.

Histórico y sorprendente resultó el anuncio que hizo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, en su última visita a Michoacán, respecto a federalizar el pago de la nómina del total de plazas estatales que suman más de 34 mil. El compromiso indudablemente es alentador, ojalá que puedan hacerlo realidad.

En caso de que sí puedan, la administración que encabeza Silvano Aureoles Conejo habrá ganado una importante batalla, tendría una oportunidad única para estabilizar las finanzas, invertir más en obra pública y disminuir la deuda que tiene con proveedores y terceros institucionales, que todavía supera los 11 mil millones de pesos, considerando que ya reestructuró y refinanció la deuda de largo plazo que ronda los 21 mil millones.

Luego de tres lustros con presupuestos deficitarios, al gobierno estatal le llegaría la oportunidad de lograr un presupuesto sin el déficit anual superior a los 5 mil millones de pesos, que se arrastra desde la era Lázaro Cárdenas Batel.

Además, en caso de que López Obrador cumpla la federalización de los servicios de salud, le quitará otro complejo problema al mandatario estatal, que estará obligado entonces, a dejar un Michoacán estable en lo financiero y a desempeñarse, en lo que resta, con total austeridad y transparencia.

Sin embargo, en medio de semejante compromiso, vale tener en cuenta algunas variables.

  • No se pueden echar las campanas al vuelo, porque como usted sabe estimado lector, a la clase política mexicana se le complica pasar del discurso a los hechos y López Obrador no es la excepción. Semanas atrás había declarado, obligado por las circunstancias, que sí estaba valorando federalizar la nómina, pero luego dijo que no y argumentó que no se dejaría chantajear y que resolver el conflicto magisterial en Michoacán, le correspondía al gobierno estatal, justo cuando la CNTE mantenía bloqueadas las vías del tren. Así que más vale ser cautos.
  • Diversas versiones advierten que dicho compromiso podría ser realidad en julio del presente año, luego de que se lleve a cabo un censo para conocer quiénes son y dónde están ubicados los más de 34 mil profesores con plazas estatales, aunque aprovecharán la oportunidad para también revisar a los que tienen plaza federal. Veremos si hay la capacidad de terminar en tiempo y de forma adecuada, porque intentos similares que realizaron otros gobiernos, no los terminaron y el mercado negro de plazas y aviadores, prevalecen.
  • Semejante solución no necesariamente tendrá satisfechos a los profesores que integran la CNTE, porque su mayor rentabilidad la han encontrado con sus clásicos y lamentables esquemas de presión y chantaje, baste recordar que en este momento, han puesto contra las cuerdas también al gobierno federal y los legisladores federales.
  • Federalizar la nómina no implica que se acaben las marchas y bloqueos del magisterio tanto democrático como institucional, que pelearán las plazas automáticas y ser ellos quienes las entreguen, es decir, intentarán mantener la rectoría de la educación, especialmente ahora que los institucionales tienen de regreso a Elba Esther Gordillo.
  • Mientras tanto, los discursos que manejaron López Obrador y Aureoles Conejo, esta vez fueron un poco más convincentes, en el sentido de que han limado las asperezas, por lo menos mientras le ponen solución a los conflictos más graves que arrastra Michoacán. El Ejecutivo estatal, en los últimos días, ha evitado el discurso que lo hizo destacarse como una de las pocas voces críticas de la administración federal, no sólo en declaraciones, sino en los hechos con 2 controversias constitucionales, una sobre quién debe pagar a la nómina magisterial y la otra respecto a los súper delegados. Así que por la salud de Michoacán, esperemos que haya más realidad que teatro, para evitar otro episodio lamentable y que ahora sí le vaya bien al estado, que ya se lo merece.

En fin, no resta más que esperar que esta vez sí se cumpla el compromiso, independientemente de los obstáculos que ponga el magisterio, de los enconos que prevalezcan en lo más recóndito de López y Aureoles y de los conflictos personales y de partido que prevalecen entre seguidores y/o feligreses de ambos mandatarios. Ojalá.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias. cmongem@hotmail.com

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