Investigadores de UMSNH piden no alarmarse por sismos (Foto: Sismológico Nacional)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Especialistas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) descartaron riesgos mayores en la población por el «enjambre sísmico» que se ha presentado en Michoacán desde el 5 de enero a la fecha, pero reforzarán el monitoreo con la instalación de estaciones especiales en las comunidades aledañas al volcán Paricutín por un tiempo de cuatro meses.

Del el 5 al 27 enero, el Sismológico Nacional informó que se han presentado en Michoacán un total de 865 eventos en la región de Uruapan. El más grande, tuvo una magnitud de 4.1 y se presentó el pasado 23 de enero.

Sobre el particular, el director del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (INICIT), Ricardo Vázquez Rosas dejó en claro que hasta el momento no hay elementos suficientes que permitan aseverar que los sismos registrados en este mes se han generado por el reacomodo de los esfuerzos en la corteza a través de zonas de debilidad llamadas fallas o por la inyección de magma en la corteza, es de decir, los fenómenos propios de los movimientos geológicos.

Por ello, los investigadores de la Casa de Hidalgo pretenden reforzarlos con estudios de sismología, y para eso dijo que se trabaja en la instalación de las estaciones de monitoreo de manera temporal, mismas que podrían estar en las comunidades donde se ha presentado el «enjambre sísmico» entre el martes o miércoles de esta semana.

Al ser cuestionado sobre si estos temblores de poca magnitud podrían generar el nacimiento de un nuevo volcán, el especialista respondió hasta el día de hoy no se puede afirmar esa hipótesis, y para ello realizarán un análisis en la zona más profundo a fin de contar con una información precisa, pues el objetivo es que no haya más incertidumbre en la población michoacana.

(Foto: Guadalupe Martínez)

«Los estudios determinarán si estos eventos se asocian a las fallas superficiales o por cuestiones volcánicas, pero hay que esperar no debemos adelantarnos, porque estos sismos se pueden presentar un mes, dos meses o hasta un año, no lo sabemos», aclaró.

La investigadora del INICIT, Martha Gabriela Gómez Vasconcelos, resaltó en la rueda de prensa que para saber si hay una intrusión de magma en esta región del volcán Paricutín se deben realizar diferentes tipos de estudios geológicos y geofísicos para evaluar si hay deformación en la superficie, alguna anomalía térmica o química, así como cambios en la presión.

Por lo tanto, lo más probable, según la especialista, es que el actual «enjambre sísmico» en las cercanías de Uruapan esté relacionado con el movimiento y reacomodo de las fallas regionales y no necesariamente representa otro peligro inminente, por lo cual no hay motivos para que la gente de Michoacán se alarme.

Explicó que un «enjambre sísmico» es una serie de sismos de magnitud baja, generalmente menores a 4.0, en un área determinada, y puede durar varios días, semanas, meses o años. Hasta el momento se han reportado más de 750 sismos, la mayoría al noroeste de Uruapan con hipocentros de aproximadamente 15 kilómetros de profundidad y magnitudes menores a 4.0, aunque ocurrió un sismo de magnitud 4.1 el pasado 23 de enero, recordó.

Después de reiterar que dicho «enjambre sísmico» en Michoacán no implican ningún riesgo mayor en la población, los investigadores nicolaitas pidieron a la sociedad estar preparada en este tema y también entender que en la entidad hay una constante actividad sísmica debido al movimiento de las placas tectónicas.

Por: Guadalupe Martínez/R