El encargado de la política interior del municipio consideró “una pena” la postura de Martínez Alcázar (Foto: Google.com/maps)

Por: Sayra Casillas/@SayraCasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El ex presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, pretende continuar con la invasión de su establecimiento en un espacio, Patrimonio Cultural de la Humanidad, al amparo de un permiso que de no ser irregular habría perdido vigencia hace cuatro años.

Así lo puso de manifiesto el secretario del Ayuntamiento local, Humberto Arroniz Reyes, en entrevista radiofónica en la que recordó que tendrán continuidad los operativos para impedir que la expansión de negocios particulares en la vía pública impida el libre tránsito de las familias morelianas.

El funcionario reconoció que la mayoría de los propietarios de los establecimientos que han sido observados por obstruir la vía pública respondieron positivamente, con excepción del ex mandatario municipal, quien por la vía del amparo pretende mantener un anclaje prohibido por la naturaleza de la zona en la que se encuentra.

“Él sabe que no se puede anclar ninguna base, porque todo el Centro Histórico está considerado un Monumento Patrimonio de la Humanidad; nosotros no podemos modificar arquitectónicamente eso, ni mucho menos para poner sillas o algún negocio en plena vía pública”, resaltó.

En un momento de la conversación, el encargado de la política interior del municipio consideró “una pena” la postura de Martínez Alcázar ante la aplicación de un reglamento que se reformó precisamente en su administración, con el argumento de que tiene una licencia para colocar en la calle algunas mesas y sillas.

Fue claro al evidenciar que se trata de una licencia irregular, “dicen los muchachos, es un permiso chafa”, que obtuvo en el periodo del presidente municipal sustituto de Morelia, Salvador Abud Mirabent, con la firma de quien en ese momento estaba al frente de la Gerencia del Centro Histórico, autoridad no competente para otorgar concesiones de esa naturaleza.

Por otro lado, remarcó que la reglamentación aprobada por el llamado gobierno independiente establece que los permisos para la extensión de negocios a la vía pública, sin obstruir el paso de los peatones u automovilistas, debe renovarse cada mes.

Es decir, que si no fuera “irregular” la licencia que obtuvo Alfonso Martínez, de todas maneras ya habría perdido vigencia, puesto que data de hace cuatro años y no fue renovada. Quizá, estimó, por esa mala práctica “de que si eres gobierno todo mundo debe respetar la ley, menos tú”.

Arroniz Reyes hizo hincapié en que Martínez Alcázar debe regularizar su situación, tal como ya lo hacen otros empresarios, requeridos en el contexto de un dispositivo que busca garantizar el goce de los ciudadanos de los espacios públicos, sin afectar al sector empresarial y sin etiquetas personales derivadas de asuntos políticos.

“Si con él teníamos algún diferendo político, lo resolvimos en julio del año pasado… no es ninguna situación personal ni política, no sé de dónde sacó Alfonso esto, porque si nosotros tuviéramos alguna situación en contra de él o quisiéramos incidir y trajéramos alguna animadversión contra su equipo tendríamos cosas que estar diciendo allí, que no queremos, ya tienen que resolverlo las contralorías y ellas darán cuenta a la opinión pública en su momento de la revisión que hagan a las cuentas públicas, como autoridad competente; no queremos nosotros enrarecer el clima político de Morelia que afortunadamente consideramos que va muy bien”, finalizó.

ZM