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En la zona de Tierra Caliente Michoacán, el termómetro podría marcar hasta 41°C (Foto: gob.mx)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En el centro de Morelia es evidente la existencia de una isla de calor, donde en Palacio de Gobierno, catedral y el Colegio de San Nicolás, las temperaturas aumentan en promedio entre 1 y 3 grados centígrados respecto a las registradas en la parte aledaña al Bosque Cuauhtémoc.

Lo anterior se refleja en los resultados preliminares de un estudio en curso, encabezado por el investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Luis Colín Velázquez, en el que colocaron ocho estaciones hechas con platos de melamina en el Laboratorio de Materiales, para la medición de temperatura, intensidad de luz, punto de rocío, humedad absoluta y humedad relativa.

Tales estaciones fueron colocadas en azoteas de las facultades de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez” (Medicina), y de Odontología, así como en el Colegio de San Nicolás, las preparatorias Melchor Ocampo y Pascual Ortiz Rubio. También en Palacio de Gobierno, catedral y el templo de Las Monjas. Cada hora arrojan datos, a través de una computadora y con el Software Box Car 4 se descarga la información para su posterior análisis.
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Hay ocho estaciones de medición hechas con platos de melamina en azoteas de inmuebles (Foto: Cortesía)

Como es gran cantidad de reportes, determinaron sacar un promedio mensual de temperatura, desde abril del año pasado, cuando inició la investigación donde también participan Elia Mercedes Alonso Guzmán, Hugo Luis Chávez García, Wilfrido Martínez Molina, Juan Alberto Bedolla Arroyo, Sandra del Carmen Arguello Hernández y Habid Becerra Santacruz.

Para Colín Velázquez, quien actualmente cursa el último semestre de la Maestría en Ciencias en Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería Civil, son varios factores que generan la isla de calor urbana en la zona de estudio.

Uno, agregó en entrevista, es el fenómeno de albedo, el cual se presenta por los materiales de construcción de inmuebles, que absorben la energía solar y luego la liberan poco a poco. De ahí se explica que algunos edificios estén calientes aun cuando ya no exista una temperatura alta, y lo han notado después de las seis de la tarde en fachadas donde hacen las mediciones con los sensores.

Otro es el cañón urbano. Es decir, el ancho de calzada entre un edificio y otro, que impide una circulación del viento, entonces el calor queda “atorado” y el ambiente se siente más cálido en ese pequeño espacio, detalló.

Subrayó que para mantener estable el ambiente se requiere de más áreas verdes, “pero en Morelia no contamos con gran cantidad de ellas, y no solamente es tenerlas aquí y allá, sino hay que tenerlas bien distribuidas, de tal manera que eso nos ayude a regularizar toda la temperatura”.

En cuanto a los resultados de su investigación, señaló que hay algunas semanas en donde existe “un incremento de hasta 3 grados centígrados entre ambas zonas -del centro y del Bosque Cuauhtémoc-. Entonces, a microescala sí existe una isla de calor, simplemente en el mismo centro de Morelia”.

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Promedio de la isla de calor para el mes de mayo de 2019 (Foto_ Cortesía)

Mayo, uno de los meses más cálidos en la capital michoacana, registró temperaturas promedio en los distintos inmuebles con estaciones de medición, de 22.6 grados centígrados en la Facultad de Medicina “Dr. Ignacio Chávez”, la más baja, mientras la de mayor calor se dio tanto en la catedral como en el Colegio de San Nicolás, de 23.2 grados. A su vez, en la preparatoria “Melchor Ocampo” (la 5 de la UMSNH), de 23.1 grados y en Palacio de Gobierno de 23. Variación de menos de un grado.

Sin embargo, en determinadas horas es más evidente el aumento. Por ejemplo, a las 2 de la tarde del mes de mayo anterior, el promedio en Medicina fue de 28.6 grados centígrados, y en catedral llegó a 30.6 grados.

A las 17:00 horas de agosto del 2019, el promedio fue de 23.9 grados centígrados en la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas; de 24.9 grados en el templo de Las Monjas; en Palacio de Gobierno promedió 25.1 grados. En el Colegio de San Nicolás, 25.7 grados, y la más alta en catedral, con 25.8 grados.

Respecto a los meses de invierno (diciembre, enero), expresó que sí baja la temperatura, “pero para el peatón se sigue sintiendo la misma intensidad calorífica porque el sol irradia de igual manera, entonces los materiales de construcción siguen absorbiendo esa energía solar y la van liberando. Aunque en las estaciones sí disminuyen, ahí tenemos valores de 18, 19 grados centígrados a mediodía; se incrementan un poco a las tres, cuatro de la tarde, de unos 20 grados centígrados más o menos. Pero tampoco hay una disminución de temperatura tan notoria”.

Puntualizó que donde existe un aumento notable es en los horarios de la madrugada, comparando los meses fríos con los más calurosos. “Ahí se ve reflejado que estamos en época de invierno, de verano, de primavera. Alcanzamos temperaturas hasta de 14, 15 grados centígrados en invierno, y en mayo, junio tenemos 18 o 19 grados”.

Hizo hincapié que el fenómeno de las islas de calor está presente, aunque no es tan conocido entre la sociedad, ni investigado en gran medida, y es factor para daño a la ciudadanía, desde la salud, con quemaduras en la piel, hasta accidentes vehiculares por la combinación de tráfico y ambiente cálido.

Igual genera pérdidas en la economía. Explicó que al tener menos lluvias y más calor, la gente para refrescarse utiliza mayormente el aire acondicionado.

Volver al camellón en la Madero y crear pintura transparente, posibles alternativas

Luis Colín señaló que deben estudiar posibles soluciones a la isla de calor en la zona de Palacio de Gobierno, catedral, y en ese perímetro céntrico. Refirió que en épocas pasadas existía un camellón sobre la avenida Madero, con palmeras, y no vio “tan descabellado” volver a construirlo, pues eso contribuiría a regular un poco la temperatura, aunque requiere revisarse la situación del paso de vehículos, por ejemplo, ahora mayor a hace décadas.

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Foto: www.espejel.com)

Asimismo, crear un tipo de pintura transparente para aplicar a las fachadas de edificios, “sin alterar, claro, la estructura que tienen de visibilidad. Sin modificar nada, lo único es que con ese revestimiento ya no va a tener alto albedo, ya no va a absorber tanta energía solar, sino toda la va a reflejar, porque los cuerpos que son totalmente blancos tienen un albedo pequeño porque toda la reacción solar la van reflejando y eso hace que la temperatura sea menor en esos cuerpos blancos. En los cuerpos negros absorben la mayor cantidad de energía y después la va liberando”.

No obstante, indicó que esta investigación es a largo plazo y también va enfocada a materiales de construcción para hacer edificios y viviendas térmicos, los cuales no necesiten de un ventilador y calentador, sino que los propios inmuebles regulen la temperatura.

Finalmente, el egresado de la Facultad de Ingeniería Civil de la UMSNH pidió apoyo de autoridades para instalar un censor en la Plaza de Armas, pues al ser un área verde del centro moreliano, podrían compararla con las demás estaciones de la zona y constatar cuánto ayudan las partes con vegetación a reducir el calor.

 

Por: Redacción/CA