Andrea Cambrón Hola Morelia

Llegó a Chicago, cuando apenas tenía 17 años y recuerda que en aquella época los jóvenes indocumentados no podían estudiar tan fácilmente como ahora, sin embargo, a él lo aceptaron en Maine West High School, en un suburbio de Chicago, pues demostró su interés por el aprendizaje del idioma inglés y su esfuerzo en superarse cada día, como empleado de un Restaurante donde comenzó lavando platos.

“Yo no podía creer que me habían dado la oportunidad de estudiar aquí, por lo que me siento muy agradecido con este país”.

Entre los oficios que realizó el paisano, también recuerda haber manejado trailers durante 14 años. Los sueños de Justo eran grandes, pues llegó a tener hasta tres trabajos al mismo tiempo y se desempeñó muy bien en el restaurante del Lutheran General Hospital, por lo que fue ascendiendo hasta llegar a ser asistente de nutriólogo. El paisano se encargaba de servir las comidas a los pacientes, de acuerdo a dietas específicas y supervisadas por el departamento de nutrición.

El paisano asegura que su éxito en Estados Unidos lo adjudica a que siempre ha tratado de llevar una vida dentro de un ambiente sano, “Siempre he sido muy recto. Tengo un récord impecable. Nunca he tenido un problema con la ley”.

Hace 9 años, Justo García emprende un nuevo camino hacia Nueva York, invitado por una amiga a quien visitaba en los veranos. Se presentó la oportunidad de hacerse cargo de la compañía de jardinería de un primo, quien había tenido que regresar a México, así que García se quedó a cargo de la compañía; reorganizando a los trabajadores y dándole un nuevo giro a los servicios que ofrecían, en jardinería y remodelación de casas.

Luego de trabajar arduamente en la compañía de su primo, deciden dividirla, quedándose con el 50% de los clientes, cada uno. Es así, que el paisano se independiza y se vuelve un empresario, en la zona más cara de Nueva York.

Actualmente, Justo García tiene un ambicioso proyecto de construcción en su pueblo natal, donde es propietario de dos fraccionamientos con una vista maravillosa hacia el campo y los cerros de El Salitre, en el municipio de Tuxpan Michoacán. Este proyecto lo mantiene entusiasmado pues él desea que sus fraccionamientos; llamados por él miso como “La Tziranda” y “La Condesa de Miravalle” cuenten con casas y jardines exclusivos y exóticos, tal como él los ha aprendido a diseñar, al estilo europeo.

Al ser un hombre de campo y sin olvidar sus raíces, ha querido aportar a su comunidad con obras que ayuden a los más necesitados, por lo que también fue nombrado Presidente del Club Tuxpenses Unidos en Nueva York.

Andrea Cambrón

@laentrevistaconandrea