Por: Héctor Jiménez/@Hectorjjmm

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En su película Blade Runner de 1982, el director Ridley Scott muestra una visión del futuro en el que la cultura oriental domina las calles. Con sus debidas proporciones, algunas ciudades se acercan a esa realidad, no sólo con la infinidad de productos “Made in china”, sino también con la comida oriental que está casi por todos lados.

En el centro de Morelia, por ejemplo, pueden encontrarse platillos de comida china-cantonesa, así como fideos, sushi, ramen, arroz frito y, por supuesto, makis.

“Dong Fang”, cuyo nombre es una referencia a una localidad oriental, es un restaurante de comida china-cantonesa ubicado en la cerrada de San Agustín y que ofrece los platillos que han ido ganando más terreno en México desde que los inmigrantes chinos llegaron a California en el siglo XIX.

Arroz frito con verduras, pollo agridulce, fideos, alitas y los rollitos primavera son algunas de las opciones preferidas en este punto de fácil ubicación en el centro. Los propietarios del lugar apenas hablan español y, mientras los comensales disfrutan sus alimentos, un niño de marcados rasgos orientales se pasea ante los cuadros de paisajes del otro lado del mundo.

Los locales con sabor oriental se mezclan con la cantera rosa de la ciudad (Foto: Héctor Jiménez)

Puntos con ofertas similares -pero más económicas- se ubican a lo largo de la avenida Madero, en la calle Vasco de Quiroga y cerca de las numerosas plazas del centro histórico. Algunos son pequeños locales, donde comida china parece sinónimo de «comida rápida». Los platillos jugosos y ricos en carbohidratos circulan rápidamente dentro de rebosantes cajas de unicel.

Los “makis” que literalmente significan “rollo” o “cinta”, son otra delicia oriental que lleva tiempo instalada en la dieta de los morelianos. “Yoshoku”, también conocido como “los makis de hospitales”, es una de las franquicias más reconocidas de este platillo en la ciudad. Dos de sus sucursales -una frente al Mercado de Dulces y la otra en la calle Hospitales-, marcan un perímetro de este a oeste de restaurantes orientales en el centro de Morelia.

Los makis hallaron campo fértil en territorio moreliano (Foto: Facebook Makis Flor de Loto)

Otra de las franquicias más reconocidas es “Flor de Loto”, que tiene una sucursal sobre la avenida Madero en el centro histórico y, al igual que “Yoshoku”, se caracteriza por ofrecer en su mayoría una versión mexicanizada de los rollitos orientales: empanizados y con salsa de soja mezclada con pequeñas rodajas de chiles.

Más locales de makis en el centro histórico se ubican sobre calles aledañas: «Ici Makis», en Morelos sur; comida japonesa «Tora” y «Makis del Centro», en Aquiles Serdán. En conjunto -con sus símbolos y tipografías orientales, e imágenes de tigres y dragones-, estos establecimientos aportan un toque oriental a las calles de cantera rosa. Un toque de una cultura del otro lado del mundo, en medio de una ciudad mexicana de monumentos coloniales.

En una escena de Blade Runner, el detective Rick Deckard se sienta en un puesto callejero y pide algo de comer. Aunque está en Los Ángeles, no le sirven una hamburguesa, ni un hotdog, ni tampoco unos tacos, sino un plato de fideos chinos. En Morelia se puede hacer lo mismo. Basta con acudir a la calzada de San Diego, desviarse a la zona de foodtrucks y acodarse en la barra del camión de «Yom yom».

La cultura culinaria del otro mundo aterrizó en Morelia (Foto: Facebook Makis Tora)

amm