Por Víctor Armando López

Llegó el momento de ponerle un alto definitivo a la toma de la Universidad Michoacana, lo cual sin golpes de pecho de que se violenta la autonomía, tiene que hacerlo la seguridad pública.

Y es que mientras, sin argumento alguno, surgen voces de respetar la autonomía de la Casa de Hidalgo, éstas mismas hacen silencio al ver a cientos de personajes externos al espíritu nicolaita sosteniendo una toma por demás ilegal y de pleno rechazo de la propia comunidad.

Tras estallar el enfrentamiento entre los jóvenes que quieren tomar sus clases  en contra de “ya no se sabe quién”, se pudo comprobar gente de diversos pseudogrupos sociales apoyando y alentando este movimiento de aspirantes rechazados.

Incluso, en las imágenes y videos tomados durante este enfrentamiento se puede ver a gente mucho mayor de 50 años de edad, la cual también agredió a los estudiantes de “verdad”. Y peor aún, ahora los normalistas ya también se plantaron en la Facultad de Medicina para apoyar a los rijosos.

Seguramente más de 20 de estos normalistas ya tienen antecedentes y/o órdenes de aprehensión, por lo que ya la autoridad tiene que ir por ellos.

 

Uno para llevar

Nos guste o no el voto de los michoacanos en el extranjero es un derecho que está validado en la entidad. Pueden existir voces a favor o en contra sobre ello, siendo lo más coincidente que para que les dejan sufragar a quienes no habrán de vivir un gobierno por el que votan.

Sin embargo, pues el derecho ahí está. De ahí que los gobernantes en turno, independientemente del partido que sean, tienen que sostener una relación constante y real con los migrantes michoacanos.

 

Además, no podemos olvidar que los migrantes son la principal fuente de la activación económica de Michoacán, gracias al envío de remesas. De ahí que ahora le tocó a Silvano Aureoles hacer presencia ante esa comunidad en el extranjero.

 

Dos con salsa

Se acerca una de las mejores celebraciones que hay en México, y en donde Michoacán impacta al mundo, que es precisamente la Noche de Muertos. Ojalá y como sociedad nos podamos sumar para impulsar mejores condiciones para el turismo local, nacional y extranjero. ¿Nosotros mismo nos lo merecemos, o no?

 

Abrazo fraternal.