En un mundo globalizado, donde muchos aplican la ley de la selva “el más grande se come al más pequeño”, existe una ley superior: todos necesitamos de todos. Esta reflexión surge a raíz de conversar con emprendedores y dueños de pequeños negocios con los que tocamos el tema de las cadenas de proveeduría.

¿A qué me refiero con este concepto? La cadena de proveeduría representa un esquema de gran importancia en el ámbito empresarial. Engloba todo el flujo de acciones que van desde el proveedor de un producto o servicio hasta el consumidor final.

En esta cadena entra en juego un gran número de empresas que de una manera u otra intervienen en el proceso necesario para que el producto llegue al cliente final en las mejores condiciones.

Ante una cadena de suministro bien integrada es indispensable, por ejemplo, que el inventario sea adecuado para que la cantidad de materias primas y producto disponible en la cadena sea el justo para ser entregado al cliente, evitando así que exista un desabastecimiento o problemas de exceso de stock.

En Michoacán existen micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) con gran potencial y que cuentan con la capacidad de vender materia prima en sectores como el de productos frescos y cárnicos; sin embargo, la vinculación en este sentido es prioritaria para la creación de estas cadenas; acercar a los clientes con los proveedores es el reto.

La Zona Económica Especial de Lázaro Cárdenas-La Unión (ZEE) es otro ejemplo de cómo puede beneficiarse un grupo de empresas de varios sectores como proveedores de grandes compañías.

A raíz de la declaratoria de la ZEE se aplicará el Programa de Desarrollo de Proveedores de las ZEEs, con el objetivo de que se integren a las cadenas de valor de las nuevas compañías. Se vinculará a las pequeñas y medianas empresas (pymes) con compañías ancla, a través de un profundo análisis para determinar en qué áreas pueden participar dichas empresas.

De hecho, este miércoles 23 de mayo, representantes del Banco Mundial visitaron Lázaro Cárdenas y dieron a conocer a pequeñas y medianas empresas (pymes) los requisitos para participar en el programa.

Este ejercicio, en el que la Secretaría de Desarrollo Económico participa, inició con cuatro empresas ancla y más de 50 pymes invitadas. Es importante aclarar que a medida que las pymes sean más fuertes, la empresa ancla será más robusta y consolidada, por ello se realizará un diagnóstico de las áreas de oportunidad de los potenciales proveedores, de acuerdo con su actividad.

Este programa es una excelente oportunidad para que decenas de pequeñas empresas afinen sus procesos, los mejoren, se certifiquen en lo que se requiera y, por ende, crezca su producción y aumente su competitividad.

Este esquema de proveeduría, además abona a un factor muy importante: el marcado interno; muchas empresas se preocupan por exportar sin darse cuenta que aquí en México tenemos un potencial increíble para colocar sus productos.

Invertir en convertirse en un proveedor de las grandes cadenas globales de suministro que están en México puede ser una meta de muchas Mipymes pues, como sabemos, el escenario económico mundial obliga a México a modificar su estrategia actual de política industrial hacia un modelo que fortalezca la cadena productiva de los sectores interesados en el mercado internacional.

Lo más importante: los servicios de valor agregado es uno de los nichos principales a impulsar, principalmente en el rubro de las ingenierías, la industria 4.0 y el desarrollo de software.

 

Jesús Melgoza Velázquez

Secretario de Desarrollo Económico de Michoacán

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