Cuando un gobernante toma una decisión para ser ejecutada como una política pública dentro de su plan de gobierno, debería basarla no solo en su ideología o vertiente política, sino en lo que realmente pudiera beneficiar a los gobernados a corto, mediano y largo plazo. Lo señala muy claro aquel viejo proverbio chino: “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”.

Y no es criticar por deporte a los gobiernos de izquierda; la verdad, para este servidor, Vicente Fox, postulado por el PAN, ha sido uno de los peores presidentes del país (hasta el momento), al llegar legitimado a la silla presidencial y tirar por la borda uno de los momentos más importantes en la historia moderna, que se conoció como la alternancia.
El PRI, por su parte, está pagando hoy en día sus terribles excesos, la enfermedad de poder de una gran parte de sus políticos y de muchos de los presidentes de México emanados de ese partido.

Del PRD ni se diga, ni siquiera han llegado al Poder Ejecutivo federal y ya han puesto en riesgo el registro de ese partido, cuya cuna es Michoacán. De los partidos chicos, ni hablar, son consortes de los partidos en el poder.

Una máxima de Voltaire

Sin embargo, hoy más que nunca, aplica aquella máxima de Voltaire: “La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás”, y más cuando al estar ostentando un Poder Ejecutivo te equivocas al implementar esas políticas públicas solo por capricho o por decreto. Obvio, una mala decisión de un juez, diputado, gobernador, alcalde o presidente del país, afecta terriblemente al pueblo.

A un gobierno paternalista jamás le alcanzará el presupuesto; lo mejor es generar las condiciones de seguridad, educación, salud y económicas, entre otras, para tener salarios dignos y una estabilidad social adecuada para la ciudadanía. Pero si le preguntamos a la gente si prefiere a un gobierno paternalista o a uno corrupto, creo que todos sabemos cuál sería la respuesta.

AMLO, la pesadilla de los partidos de siempre

Y es que la llegada de AMLO al gobierno ha sido el más brutal golpe a los partidos y a los políticos de siempre; esas vacas sagradas que se creían semidioses del Olimpo, y que en lujosas cenas en Polanco decidían el rumbo del país. Bien merecido lo tienen, por despacharse con la cuchara grande desde hace décadas y negociar todo lo que se podía negociar en México, con tal de llenar sus bolsillos y perpetuarse en el poder, incluso con la complicidad de partidos pequeños (sanguijuelas) que se han enriquecido negociando sus votos en el Congreso de la Unión.

La forma de hacer política ha cambiado; en este momento, Morena, el partido de AMLO, tiene las riendas, hay que decirlo. ¿Le alcanzará para refrendar el triunfo en 2021? Pudiera ser, aunque para 2024 se antoja difícil, pues si los demás partidos se siguen peleando por los despojos que quedaron después de la tremenda lección, entonces quizá estemos ante un Morena que estaría al frente del Ejecutivo por lo menos 18 años; todo depende de saber si el PRI, PAN y PRD aprendieron o no la dura lección.

Las frases de la visita de AMLO a Michoacán

“Está peor el sistema de salud que el sistema educativo, para decirlo con claridad, nada más que en el caso de la educación se politizó, hubo una carga ideológica, cada quien tomó una postura, unos a favor, otros en contra, y se hablaba todo el tiempo de la mal llamada reforma educativa”.

“En todo este tiempo que llevo gobernando México, el peso es la moneda que más se ha fortalecido en el mundo en relación con el dólar. Les doy otro dato, en el tiempo que llevamos ha bajado la inflación, porque no han aumentado en términos reales los precios de los combustibles”.

“Ya no ha habido gasolinazos. Tengan para que aprendan. Pero tampoco me preocupa mucho el principal problema del país, que es la corrupción, porque estoy decidido a acabar con la corrupción; vamos a erradicar la corrupción, se va a acabar la corrupción y la impunidad. Me canso, ganso”.

Las frases de Silvano Aureoles Conejo durante la visita de AMLO

“Así como usted lo dijo bien, de que no debe haber trabajadores de primera y de segunda en salud, tampoco queremos que haya maestros y maestras de segunda, porque hoy a algunos se les paga bien y a tiempo, y a otros no se les paga bien ni a tiempo”.
“Este es un cambio de la tierra al cielo para Michoacán, señor presidente. Este cambio, Michoacán se lo va a reconocer siempre y para toda la vida, porque vamos a resolver de fondo este problema”.

“Tengo la certeza de que pronto estaremos dándole una buena noticia al magisterio michoacano, pero sobre todo a las mamás y papás, porque les estaremos garantizando la educación de sus hijas y sus hijos. Muchas gracias, presidente. Gracias por apoyar a Michoacán y a su gente”.

“Porque el problema no es que el gobierno del estado no quiera o se haga pato y no pague; el problema es un déficit estructural histórico que va a cumplir tres décadas de un convenio indebido que afectó terriblemente a Michoacán”.