Columna Universo Económico de Jesús Melgoza
Jesús Melgoza, Secretario de Desarrollo Económico de Michoacán

Estimados lectores de MiMorelia.com, en esta ocasión me gustaría compartir con ustedes unas reflexiones derivadas de un artículo que leí: “Stop making gratitude all about you” (Deje de hacer que la gratitud sea solo sobre usted), de Heidi Grant.

Practicar la gratitud es algo muy positivo para la felicidad y el bienestar personal. Para nuestro propio desarrollo es de vital importancia desde agradecer todas las cosas positivas que tenemos en nuestra vida hasta mostrar gratitud, por diversos motivos, a las personas que nos rodean.

Sin embargo, al expresar agradecimientos a los demás, solemos incurrir en un error, ya que tenemos tendencia a hablar de nosotros mismos cuando deberíamos estar pensando en ellos. A menudo, cuando recibimos ayuda y apoyo, queremos hablar sobre cómo nos hizo sentir el favor: «Me deja relajarme…» o «Me hace feliz…»

Pero expresar gratitud no debería ser todo sobre nosotros mismos. Los que ayudan quieren verse a sí mismos positivamente y sentirse comprendidos y apoyados.

Así que resulta muy positivo que la próxima vez que le agradezcamos al alguien, tratemos de elogiarlo a él o ella, mostrar nuestro aprecio y reconocer de manera precisa sus acciones: «Te esfuerzas mucho por ayudarme a…» o «Eres realmente bueno en…», al hacerlo estaremos realmente mostrando nuestra gratitud y a la vez nos permitirá fortalecer nuestra relación con esa persona.

Precisamente en cuanto a fortalecer nuestras relaciones no solo con amigos, sino con nuestros colegas y colaboradores, además del agradecimiento es necesario también mostrar nuestro aprecio o reconocimiento.

En el caso específico de nuestros colegas o colaboradores, a menudo usamos las palabras «reconocimiento» y «aprecio» indistintamente, pero hay una gran diferencia entre ellas. La primera consiste en dar retroalimentación positiva basada en los resultados o el desempeño. La segunda consiste en reconocer el valor inherente de una persona.

Si usted se centra únicamente en el reconocimiento o en elogiar los resultados positivos de una persona, tal vez está perdiendo la oportunidad de conectarse con los miembros de su equipo y apoyarlos, de afianzar su relación.

Algunas maneras sencillas de mostrar aprecio por los que le rodean son, primero, escucharlos, ya que una de las mejores cosas que puede hacer por las personas con las que trabajamos es dejar de lado nuestro teléfono, alejarnos de la computadora, ponerles atención y escucharlas de verdad. Además, resulta muy positivo decirle a sus compañeros de trabajo lo que usted valora de ellos.

Hacer esto proactivamente es un regalo increíblemente poderoso. Puede afectar positivamente cómo sus colegas se sienten sobre sí mismos, su relación con ellos y la cultura del equipo. Por último, hable con la gente y demuéstreles que le interesan preguntando ¿cómo les va? Sus respuestas pueden dar paso a un diálogo, a un intercambio realmente interesante.