lucero pacheco

Es cierto que la lealtad es imprescindible, pero no suficiente; “si todo el mundo piensa igual, es que alguien no está pensando”. Hay una especie de lealtad mal entendida en el partido que gobierna el país, donde los jefes prefieren subordinados leales más que capaces.

Los errores de los gobiernos emanados de Morena han demostrado que para gobernar un país, un estado o un municipio no basta ser leal, no es suficiente, si la lealtad se entiende únicamente como la obligatoriedad de tener que decir siempre que sí a todo.

Apenas ayer se aprobó el paquete del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, y los gobernadores de Michoacán y Jalisco exhibieron a los diputados que votaron a favor del recorte de presupuesto a estados y municipios. En una lealtad ciega, 14 diputados michoacanos y michoacanas de Morena avalaron el PEF 2021, con el cual el estado perderá casi 8 mil millones de pesos.

Los diputados federales que representan a los michoacanos en la Cámara de Diputados votaron a favor del dictamen, en una lealtad ciega a su partido, porque aquí no importa qué es lo que se vote, sino que el voto complazca en Palacio Nacional; anteponer la lealtad ante cualquier otra capacidad.

El costo del voto de los diputados de Morena es que  son 7 mil 728 millones de pesos los que Michoacán pierde al ser aprobado el presupuesto; menos recursos se traducen, automáticamente, en menos derechos y oportunidades para los michoacanos y sus familias.

Para el año 2021, muchos de estos diputados buscarán nuevamente una posición política, así que recuerde estos nombres: Esteban Barajas Barajas, Carlos Torres Piña, Feliciano Flores Anguiano, Agustín García Rubio, Julieta García Zepeda, Gonzalo Herrera Pérez, Anita Sánchez Castro, Yolanda Guerrero Barrera, María Chávez Pérez, Hirepan Maya Martínez, Celeste Ascencio Ortega, Ana Lilia Guillén Quiroz, Ignacio Campos Equihua e Iván Pérez Negrón Ruiz.

En un ejercicio práctico y de seguimiento legislativo, valdría la pena analizar el trabajo de estos diputados, conocer su rendimiento en la Cámara Alta y, más allá de grabar TikToks, saber qué han hecho por Michoacán, porque hasta el momento lo han dejado solo.

Pudiendo haber hecho historia, como tanto repiten, están demostrando que sus intereses partidistas están por encima del bienestar de las familias. Su lealtad no está en Michoacán, está en Palacio Nacional.

El virus es Morena, y la lealtad no es vacuna.

Al tiempo.