Por: Josimar Lara/@josimar2188

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- “Tan sólo en hacer la Liga MX para mujeres ya se rompió una gran barrera, que es el machismo en México, que se da muchísimo”, respondió Eleisa Santos Reyes, la jugadora de Monarcas Morelia femenil que dejó Oaxaca para poder jugar en el primer torneo profesional de futbol para mujeres que se realiza en el país.

A sus 20 años de edad, Eleisa admite que llegó al futbol profesional gracias a un “golpe de suerte”. Después de hacer prueba para el Club Pachuca y no pasar los filtros, había optado por regresar a Oaxaca, de donde es originaria, para darle prioridad a sus estudios y sólo jugar a nivel universitario. Sin embargo, un mensaje de su madre fue la diferencia.

“Mi mamá me mandó una foto de que había visorias en Morelia; me llegó de sorpresa porque yo pensaba ‘ya están los equipos conformados’. Entonces vine, y desde el primer día me dijeron que me quedara para hacer más pruebas y luego me dieron la noticia de que formaba parte del equipo y que tenía cuatro días para entregar mis papeles”, recordó la playera número 7 en entrevista exclusiva.

Después de que el 5 de diciembre de 2016 la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) dio la aprobación oficial, el 29 de julio de 2017 arrancó el primer torneo de la Liga Profesional de Futbol, con la participación de 16 clubes de la Primera División y con numerosas dudas sobre las sedes en las que se jugarían los partidos. Algunos equipos optaron por sedes alternas y otros abrieron las puertas de los inmuebles del máximo circuito.

“No se esperaba que jugáramos en los estadios, pero Morelia fue uno de los que nos apoyó, y tampoco se esperaba un nivel futbolístico de esta magnitud y de calidad, porque se pensaba que no iba a ser lo mismo el nivel profesional del femenil que el varonil, que iba a tardar mucho más para ser tan grande y para llenar los estadios”, explicó la defensa, quien con una venda sujetaba una bolsa de hielo contra su tobillo para bajar la inflamación, ya que las lesiones y los golpes durante los partidos no distinguieron género.

La primera fase del histórico torneo se llevó a cabo entre los meses de julio y octubre de 2017, para darle paso a las semifinales, que se disputan esta semana; en ese periodo la Femexfut ya acumulaba diez multas por el insulto homófobo que se gritaba en los estadios cuando el portero hacía un saque de meta. Corría la duda de si los aficionados también lanzarían insultos a las jugadoras.

“De hecho, cuando yo era chiquita gritaban ‘abrázala, bésala’, pues como jugaba con niños, era eso lo que salía: el machismo, el pensar que las niñas no podían jugar al futbol”, recordó la jugadora del equipo representativo de Morelia.

Durante el primer partido del torneo femenil realizado en el estadio Morelos, las Monarcas se enfrentaron contra su similar de Tiburones Rojos del Veracruz. Asistieron 6 mil 170 personas al Coloso del Quinceo. Desde un pequeño sector de la tribuna se escuchó el polémico grito: “Eeeh…”.

Pero a partir de ese momento se sentó un precedente, pues en la jornada 5, el Club Pachuca expulsó a un aficionado por el conocido insulto y, posteriormente, antes de cada partido, los equipos comenzaron a utilizar los altavoces de sus estadios para pedir el respeto a las rivales. Monarcas femenil no fue la excepción y, a pesar de los errores y goleadas que sufrió el equipo, la Liga MX Femenil logró algo que no se había alcanzado en el campeonato varonil: erradicar las faltas de respeto y el machismo que impera en el deporte.

Luego de 14 jornadas, Monarcas Morelia sólo pudo sumar 16 puntos, con 10 goles a favor y 29 en contra. Sin embargo, Eleisa considera que más allá de los resultados, la experiencia de jugar en la primera la Liga MX Femenil superó las expectativas dentro y fuera de las canchas, y la mayor victoria que se tuvo fue contra el machismo en un país donde “hay bastantes niñas que quieren jugar futbol”.

“Ahorita, conforme van viendo los partidos y la calidad de futbol que hay, muchos se apasionan y otros ya dicen que le van al Monarcas varonil y femenil, o que sólo apoyan al equipo de mujeres”, señaló la jugadora, con un semblante serio, tal vez todavía no acostumbrada a la atención de los medios de comunicación.

CA