Es sumamente doloroso, preocupante, el que se haya derramado sangre en estos días, pero me parece muy delicado que sea precisamente en una confrontación con el grupo de maestros y por otra parte el ejército, el gobierno, la policía, quienes hayan sido porque los maestros tienen una vocación, tienen una nobleza por razón de su oficio y es, repito, mucho muy preocupante, lamentable que los conflictos surjan precisamente en una área tan sensible, en un sector tan delicado en el que todos deberíamos poner los ojos para que garanticemos educadores, garanticemos espacios, de superación, de dignidad para las nuevas generaciones.

Dios quiera que a través de un dialogo generoso y sereno al mismo tiempo, se puedan recomponer las cosas para que gobernantes y gobernados todos colaboremos junto con los maestros para ver un México diferente en donde haya respeto, dignidad y esperanza para las nuevas generaciones.

Dios reciba en su misericordia a los que han muerto y nos pongan en camino de reconciliación y de paz.