Primero de Mayo, Día del Trabajo, del San José Obrero, día en que debemos reconocer el trabajo de los laicos, en la iglesia y en el mundo

Un laico no está solamente para ayudar al señor cura, sino que los laicos tiene su campo propio, y los sacerdotes debemos más bien estar al servido del pueblo de Dios para que todo el trabajo que se realiza en las oficinas, en la construcción, en la fábrica, en el hogar, todo ese trabajo animado por el espíritu cristiano, vaya construyendo un mundo según Dios.

El laico, hombre, mujer, casado, soltero, tienen una misión desde su bautismo y a los sacerdotes nos toca animar, acompañar. Felicidades a los trabajadores, a los obreros, felicidades a todos los que construyen un mundo de más justicia de mayor fraternidad.