Saludo y felicito a los maestros, a las maestras en esta próxima celebración del 15 de mayo.

La vocación del maestros es una de las más fascinantes, es el llamado a acompañar a otros en su crecimiento como personas, y especialmente para ayudarlos a descubrir la liberta, una libertad que es la capacidad de decidir por uno mismo. El maestro en lugar de imponer, en lugar de cuartar ha de estar siempre alentando a que los niños, los jóvenes, sean capaces de decidir por sí mismos, lo bueno, lo bello, lo que vale la pena en la vida

Yo agradezco y recuerdo con tanto cariño a mis maestros que con ejemplo inspiraron un camino, una vocación. Ser maestro hoy es especialmente exigente, retador porque los jóvenes viven atraídos con tantas y tantas llamadas que los pueden desviar.

El maestro debe ser como una brújula que con su ejemplo, con su palabra sepa realmente impulsar, alentar, lo mejor de cada uno de sus alumnos en la realización personal.

Gracias a los maestros por su labor sacrificada.