Alejandro Barajas
(Foto: Cynthia Arroyo)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- “Es tiempo de mirarnos, de reencontrarnos con la realidad que nos habita, es momento de oración, tiempo del perdón y de hacer las paces con nuestro yo irredento”, afirmó el padre Alejandro Barajas, responsable de la Dimensión de Educación y Cultura de la Arquidiócesis de Morelia.

Entrevistado por Cynthia Arroyo, conductora del Programa Arriba Morelia transmitido por Candela de Cadena Rasa (90.1), el sacerdote expuso que una pandemia no detiene la vida espiritual, sino al contrario, “antes andábamos un poco distraídos de la vida, creo que es un buen momento para darnos cuenta que el verdadero enemigo no es el virus (Covid-19), sino los cadáveres que nos intoxican la vida que son los rencores y los odios”.

Añadió, “soy enemigo de afirmar que esto es una advertencia o castigo de Dios, (…) él no chantajea, no anda buscando una aventura, no busca un ‘like’, él nos ayuda a replantear el rumbo, calibrar los pasos, ver las metas”.

El padre aseveró que el confinamiento puede verse como una oportunidad de disfrutar de cosas que no se repiten en la vida, y salir victoriosos de la batalla para poder decir, “me enfrenté a mis propios demonios, a esas realidades que me estaban robando vida. Vivir es poder dar un abrazo, dar un paseo por la calle, redescubrir áreas, sin barreras y sin miedo”.

Dijo, que hay una imagen de los fenicios, en la que un asesino se cargaba el cadáver de quien había matado hasta que su putrefacción lo mataba a su vez, que puede compararse con el rencor que corrompe el alma, “es tiempo de decir no necesito el rencor”.

Precisó que, hay un pasaje en el evangelio según San Juan, capítulo 10, versículo 10, en el que Jesús expone: “yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia, no quiere que andemos cargando cadáveres que nos maten. Dios es aliado nuestro, la pandemia es la pausa que necesitábamos para reflexionar”.

Expuso que las campanas exteriores que llaman a la hora de la misa, pueden compararse con las campanas internas, que llaman a “hacer un alto en la vida para reflexionar”. Mientras recordó que “esto no va a hacer eterno, esto va a pasar, lo importante es sabe cómo vamos a seguir, qué realidad es la que vamos a volver, esa la construimos tú y yo ahora”.

Por otra parte, recordó el teléfono de La Línea de Vida: 44 36 19 08 55, y de la ayuda espiritual desde la Catedral de Morelia al 44 31 64 67 53 que están al servicio de las personas que así lo requieran.

Por: Fátima Miranda/E