Andrea Cambrón Hola Morelia

Cantante de música regional mexicana abandonada por los coyotes en el cruce fronterizo. Esta es su historia.

Susana Tovar, es cantante de música regional mexicana, también conocida como «Reina Azteca».

Llegó de Puebla a sus 15 años, cruzando la frontera en Piedras Negras, gracias a un viejito gringo que la ayudó a pasar, luego de que los coyotes la abandonaron a su suerte cerca de esa ciudad fronteriza.

«Mi papá había muerto y por ser la mayor, pues me vine a Estados Unidos, por necesidad, tú sabes» cuenta Susana, sobre la hazaña que vivió.

«Imagínate cruzar la frontera en aquellos entonces… Pasé como ayudante de un viejito americano. Los coyotes me dejaron botada por ser mujer; éramos dos mujeres nomás. En Piedras Negras encontré un viejito y pasamos con él. Quién sabe qué dijo a los de la migra. Él me hizo cargar canastas para hacerme pasar como su ayudante. Nunca entendí qué había dicho, pero pasé de ahí para acá…»

Ya estando «de este lado» Susana se reencontró con los coyotes, quienes la llevaron hasta Queens-Nueva York, no hasta Chicago, como había sido «el trato» originalmente.
«Aquí -en Queens– fue más difícil que en la frontera. Me quedé cuatro días sin comer, durmiendo en el tren 7… En Astoria me encontré a una muchacha de mi pueblo que también andaba en las calles».

Con todos esos obstáculos en el camino, Susana siguió buscando a los coyotes o a algún familiar que la pudiera ayudar. El coyote nuevamente apareció y la recogió en la parada del tren, la llevó a comer unos tacos. Sucedieron otras peripecias e incluso sufrió maltrato de personas, que la cantante aún recuerda.

«Intentaron venderme a un colombiano que compraba chamaquitas. Cuando lo supe, me agarraron a golpes en el baño y me escapé… volví a las calles; al tren» Y fue en esa dura etapa de su llegada a Nueva York, que Susana conoció a su ex pareja, quien se convirtió en su mejor amigo y posteriormente en su esposo.

Entre sus oficios aquí en Estados Unidos, recuerda haber repartido mapas en los buses turísticos de Nueva York, también ha trabajado en las caballerizas de Southampton en Long Island, así como otras actividades que le han ayudado a sobrevivir y sacar adelante a su familia, pues por ahora se encuentra sola y como madre soltera, debe trabajar mucho para sobrevivir con sus seis hijos.

«Es difícil, no te creas que es fácil» dice Susana.

Además de sus hijos, la música siempre ha sido su mayor motivación, pues recuerda que desde que vivía en Puebla cantaba en fiestas de XV años y bodas, con un grupo llamado Estilo 3, así como en otros grupos de la localidad.

Actualmente la Reina Azteca canta con su amiga Rocío Flores, con quien planea formar un grupo y grabar un disco este año. Susana y Rocío han logrado presentarse en la inauguración de un equipo de fútbol en Brooklyn, así como en la inauguración de una discoteca en Seattle y en otros eventos de la ciudad. Los corridos, el norteño y duranguense son los géneros que Susana y Rocío cantan en bares y restaurantes en Queens y en Long Island. Reina Azteca destaca también su participación en bandas como Diferencia Musical de NY, Combinados de México, Pantano Musical y Los Redys de mi Tierra.

La vida de Susana Tovar está llena de situaciones difíciles de comentar, sin embargo ella continúa buscando oportunidades para cantar profesionalmente. Se siente orgullosa de sus seis hijos, quienes a pesar de las dificultades, viven cada día, tratando de prosperar y de lograr sus metas, como es el caso de su hija mayor; Michelle Solano de 18 años, quien recibió un reconocimiento como estudiante honorable de High School en un evento que presidió Barak Obama en Washington, en el 2012.

Michelle, planea ingresar al Army y fue ella quien precisamente decidió llamar a su mamá «Reina Azteca»

«Tú has hecho todo por mí mamá, para mí tú eres mi reina. Así que te llamarás Reina Azteca» comenta Susana con un brillo en sus ojos al hablar de su hija.

Andrea Cambrón

@laentrevistaconandrea