Es bien sabido que el tema de los derechos humanos es una de las áreas que están en constante evolución dentro del contexto social, político y jurídico; por ello es que constantemente se busca crear sólidos mecanismos que otorguen una eficaz protección y un pleno disfrute de estos derechos para la población, mediante el quehacer del Estado.

A lo largo de la historia se ha desarrollado un gran número de conflictos (guerras), luchas sociales que se han teñido de sangre; pero, una vez concluidas, se establecen nuevas formas de gobierno, así como también bases de armonización y de garantía en cuanto a la esfera jurídica del ser humano. Estos logros de los que se hace mención suelen ser denominados como “derechos conquistados”.

El ser humano, mediante la lucha constante que ha realizado y que actualmente realiza, le está haciendo saber al Estado (poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial), como institución, que hay ciertos intereses o bienes jurídicos que no han sido protegidos de la manera más adecuada, o que no están reconocidos, y que por ello quedan en un estado de vulnerabilidad. Así, pues, estos reclamos que realiza la sociedad terminan convirtiéndose en derechos conquistados por el hombre, los cuales quedan plasmados dentro del texto constitucional o reconocidos mediante un instrumento internacional.

Actualmente el tema de los derechos humanos es un tema de enorme magnitud, esto en cuanto a su contenido, pues basta hacer el señalamiento que existen generaciones (clasificaciones) de derechos humanos en las cuales podemos encontrar ciertos sectores o áreas sociales que necesitan una adecuada y especial protección, ya que las medidas empleadas (normatividad) ya no cumplen con la necesidad de bienestar y satisfacción del ser humano.

Los derechos referentes a la libertad, políticos, de seguridad social, salud, educación, trabajo, medio ambiente, entre otros, son derechos que se encuentran plasmados dentro de las generaciones de derechos humanos, y que cada uno de ellos son reconocidos y protegidos por el Estado, en cierta época de la historia. Estos derechos, sin duda alguna, buscan brindar el mayor grado de bienestar al ser humano. Constantemente se perfeccionan estos derechos, ya sea por la tarea que emplea el Poder Legislativo, mediante la adición (reformas) de ciertos elementos que perfeccionan tal o cual derecho, o también mediante el quehacer del Poder Judicial federal, que interpreta los derechos en cita, buscando así el mayor grado de bienestar de un individuo o de una colectividad, mediante los diversos principios aplicables al caso concreto.

En México, ante la revolución que se está dando en cuanto al perfeccionamiento o reconocimiento de nuevos derechos humanos (en sus diversas generaciones), las comisiones de Derechos Humanos (Nacional y estatales) debieron haber implementado planes de acción eficaces en su momento para el respeto de todo derecho humano, pero no fue así. Pues es hasta hace poco que se han estado empleando campañas (pobres) en cuanto al respeto, prevención y difusión de los temas de derechos humanos, innovadores (en su época).

Cuando se habla de una reestructuración en las comisiones de Derechos Humanos, no solamente se habla de tener gente altamente capacitada, sino también de reestructurar sus programas y planes de acción sobre los temas que actualmente imperan en cuanto a las diversas esferas o generaciones de derechos humanos, pues dichos planes no cumplen con las demandas sociales. Aquí también se requiere de una nueva reingeniería y de orientación de los programas de acción, pues debe entenderse que el respeto de los derechos humanos no se da mediante las sentencias (amparos) que emiten los jueces federales, pues lo que se puede observar mediante esas sentencias es una forma de subsanar la tarea que malamente han empleado (sobre el respeto, prevención y difusión de los derechos humanos) las comisiones de Derechos Humanos y las instituciones del Estado que, aunque sean “autónomas”, siguen estando en estrecha dependencia del Poder Ejecutivo y siguen violentando la esfera jurídica del gobernado.

Hay inconformidad, preocupación y reclamos por parte de la sociedad, pues hay temas en los que, aunque ya estén regulados normativamente, los resultados siguen siendo pobres, ya que no hay cambio positivo alguno para los gobernados. Por ello es que la sociedad sale constantemente a las calles a reclamar al Estado un compromiso por garantizar tal o cual derecho, ya que existe un hartazgo sobre el discurso político que impera en nuestro país por parte de los gobernantes, quienes señalan que las cosas están funcionando. Pero este no es un problema de las nuevas administraciones, sino que es el resultado que vinieron arrastrando las administraciones pasadas debido a la ineficacia y falta de compromiso que tuvieron en lo referente al tema de la protección de los derechos humanos (vía no jurisdiccional).

Hay nuevas necesidades en la actualidad en el tema de los derechos humanos, lo cual conlleva que exista un gran impacto y trascendencia tanto social como política y jurídicamente en el país. Así mismo es que estos cambios apenas empiezan a manifestarse, y que, por el rumbo que se les está llevando, desde la competencia de los poderes Legislativo y Judicial, en muy poco tiempo se verán consolidados. Ante estas ideas, los planes y programas de acción que emplean las comisiones de Derechos Humanos no deberán esperar a que se consoliden estas iniciativas de ley, pues deben emplear medidas de difusión y concientización para que la sociedad conozca más a fondo sobre estos temas que ya están siendo discutidos.

Como se ha mencionado en distintas ocasiones, las comisiones de Derechos Humanos son instituciones que tienen que trabajar para la sociedad y no esperar a que se cometan violaciones de derechos humanos, para que estas trabajen; por ello es que los planes de prevención son indispensables, ya que buscan reorientar, concientizar y sensibilizar a las personas para que no realicen acciones que vulneren a otras personas; por ello, ante esta idea en cita, las comisiones de Derechos Humanos deben acercarse más a las personas con planes eficaces de acción y participación, en especial en dos temas que están pendientes a discusión: el primero, el tema de la despenalización de las drogas, y el segundo, el tema del aborto. Habrá que esperar cuál es la postura de acción que toman las comisiones de Derechos Humanos en el país frente a los temas pendientes en materia de derechos humanos.