La mujer se hizo viral al referirse a los frijoles como que era comida para puercos (Foto: Especial)

México (MiMorelia.com/Redacción).- La mujer que se hiciera viral hace algunos meses, tras rechazar un plato de frijoles en su paso por México como migrante, ha regresado para contar lo que realmente sucedió ese día en la que la grabaron.

La hondureña dice en el video viral que los frijoles son alimento para puercos.

La mujer fue deportada de Estados Unidos después de enfrentar un caso criminal por agresión en Dallas, Texas.

#LadyFrijoles, como se viralizó, dio una entrevista para un programa local de Honduras, contó toda la travesía desde ese día en la que usuarios de redes sociales la comenzaron a atacar.

En la entrevista explica que desde pequeña tuvo dificultades económicas por lo que creció aprendiendo oficios gracias a su padre; desde pintando ventanas hasta vendiendo ropa usada, fueron algunas de las formas en las que la mujer ganaba dinero en Honduras.

En 2014 su esposo salió del país para buscar el sueño americano, pues una de sus hijas es sordomuda; sin embargo desde que el hombre se fue, ella jamás supo de él; y el coyote, quien lo pasó al país estadounidense, le dijo que su esposo había muerto de hipotermia.

Por esta razón Miriam Zelaya, como es su nombre, decidió emprender su viaje a Estados Unidos; en esa travesía fue que pasó por México, donde un periodista la grabó y subió sólo lo que él quiso. 

«Mi niña andaba mal del estómago, yo simplemente le fui a pedir a un muchacho un bote con agua, y entonces él le dio el plato de comida, pero ella lo rechazó con señas, diciéndole que estaba mal del estómago, que sólo quería agua», explica la mujer.

Refiere que el muchacho dijo: «Estos hondureños que no quieren comer los frijoles», pero la hija tomó el plato de frijoles para entregárselos a su mamá, «el periodista estaba captando todo eso, y entonces le dije yo a él ‘es cierto, no es a fuerza que le den de comer a uno'».

Ante la viralidad del video comentó: «Me sentía muy mal porque la gente se me quedaba viendo feo, y cuando salí de ahí para llegar a la frontera con mis niñas, me costó mucho llegar, mis niñas ya no querían estar ahí. Lloré mucho con mis hijas».

RMR