Desde el último trimestre del año 2014, que es cuando comenzó el desplome del petróleo, el dólar y el llamado oro negro habían estado sumamente ligados entre ellos. Esta relación era inversa en términos de precio ya que mientras más bajaba de precio el petróleo más subía el tipo de cambio.

Pues si algo nos han demostrado los mercados financieros en los últimos años es que no siguen ninguna regla, no cumplen ninguna promesa y son totalmente impredecibles incluso cayendo, de manera frecuente, en incongruencias económicas. Y justamente siguiendo ese humor tan cambiante, en este mes el mercado ha decidido terminar con la relación inversa de la divisa americana con el hidrocarburo y, solamente porque se le dio la gana, ahora cada vez que sube el petróleo también lo hace el dólar.

Hasta hace un par de meses la expectativa era que la mezcla mexicana subiera de precio para que el dólar bajara, ahora que por fin está subiendo, el dólar decidió también hacerlo por lo que está resultando perjudicial para el peso que el petróleo mexicano se recupere.

Otra circunstancia que cambió es que cuando el hidrocarburo llegó a niveles mínimos ya nos urgía que rebotara porque en la Ley de Ingresos se había considerado un precio de 50 dólares por barril (dpb) y llegó a tocar los 22.11 dpb. Considerando que ya se encuentra por arriba de los 40 dpb parecería que las cosas están mejorando ¿no? Pues fíjate que no…

Ahora resulta que es malo que el petróleo se recupere y este entorno tan contradictorio se explica con lo siguiente: En el primer trimestre del 2016 las exportaciones petroleras mexicanas representaron solamente el 4.1% de las exportaciones totales que tuvimos como país. Pero tuvimos un déficit comercial petrolero, es decir, ya producimos tan poquito que tenemos que importar más y déficit significa que compramos más del que vendemos por lo tanto, mientras más suba el precio del petróleo mayor se irá haciendo el déficit, es decir, la pérdida petrolera; son jaladas ¿no?

Esta es la perspectiva meramente petrolera y por petrolera me refiero a PEMEX pero no olvidemos que existen otras aristas en este complicado entramado financiero. Desde la perspectiva de Gobierno Federal le sigue conviniendo que el oro negro suba ya que recordemos que la importación de gasolinas está gravado con el IEPS y éste impuesto ha servido como amortiguador para la caída de los precios en el petróleo de exportación.

Después de este rollo espero que no te hayas hecho bolas y ahora regresamos a la relación con el dólar. Lo que está determinando el comportamiento del dólar es un efecto psicológico conocido como “Aversión al Riesgo” que se explica como la expectativa pesimista de un escenario que orilla al inversionista a vender sus activos volátiles o de riesgo para refugiarse en instrumentos considerados como “seguros” y que, al final de cuentas, siempre son los T-Bills que son como los Cetes de EUA. Y justamente eso es lo que ha estado sucediendo en este mes; los grandes inversionistas extranjeros decidieron vender los bonos mexicanos para regresar su lana al gabacho para lo cual compraron muchísimos dólares y siguiendo las reglas de la oferta y la demanda, a mayor demanda mayor precio por lo cual mayor tipo de cambio.

Ahora, si te estás preguntando ¿Qué es lo que generó esa aversión al riesgo? Uf, escógele: puede ser la incertidumbre por la reunión de la FED el próximo mes donde podrían subir las tasas lo cual no sería la mejor decisión en este momento, o la complicadísima situación en Brasil que ha generado un miedo generalizado a los países emergentes a los cuales México pertenece, o que en los próximos meses Inglaterra decide si se retira del Euro lo cual generaría una crisis en esa moneda, o la desaceleración que se mantiene en China lo que ha generado que el crecimiento económico del mundo disminuya al ser el 2do mayor consumidor del planeta, etc, etc, etc.

Como toda crisis genera oportunidades, esas oportunidades se están presentando en varios frentes. Por ejemplo, esta crisis del petróleo ha servido para que el mundo se dé cuenta de que la era de los combustibles fósiles está llegando a su fin. La motivación siempre ha sido el dinero, y ahora que ya no es tan atractivo, comenzaremos a ver un despegue de tecnologías alternativas lo cual, al final de cuentas es bastante bueno. No te extrañes que el próximo año veamos una mayor oferta, por ejemplo, de coches eléctricos o de inversiones en energías eólicas o solares.

Otro escenario de oportunidades se está dando en el sector accionario, empresas gigantes, monopólicas o dominantes están siendo depuradas ya que dicen que mientras más grandes, más torpes o mejor dicho, menos adaptables y al igual que los dinosaurios, se extinguirán. Ya pasó en el sector viviendero, está pasando en el sector constructor, habrá algunos ajustes en el sector financiero y en el de telecomunicaciones. Esta depuración generará un entorno más competitivo y por lo tanto más sano y positivo para el consumidor.

Después de una erupción volcánica que destruye, queda un suelo fértil para un resurgimiento mejor. Lo único que nos permitirá tomar decisiones adecuadas es la información y por eso es indispensable estar muy al pendiente de los acontecimientos actuales y futuros para poder adaptarnos al nuevo presente.

Si quieres que platiquemos de algún tema en específico pídemelo en mi twitter @ratian8001 o a mis correos ratian8001@gmail.com y crmartinez@interacciones.com