(Foto: @hugo_ivan22)

Por: Josimar Lara/@josimar2188

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Por su belleza arquitectónica, historia, cultura y tradiciones, Michoacán cuenta con ocho Pueblos Mágicos; sin embargo, no todos han logrado “encantar” en la misma medida a los turistas, según lo reflejan los registros de afluencia que reporta la Secretaría de Turismo (Sectur) del estado, en los últimos 10 años.

De acuerdo con la titular de la Secretaría de Turismo del estado, Claudia Chávez López, esa diferencia visible entre un Pueblo Mágico y otro estriba en los atractivos que ofrecen a los paseantes, pero también influyen las estrategias de cada uno para promocionarse.

A la fecha, Pátzcuaro, el primero de Michoacán y segundo a nivel nacional en obtener el nombramiento (en 2002), mantiene su supremacía como el Pueblo Mágico más visitado de la entidad, por su lago, edificios coloniales, sus danzas, templos, plazas y la tradicional nieve de pasta.

Tan sólo en los últimos tres años ha pasado de un promedio de crecimiento de 24% a 64% anual, de acuerdo con los datos proporcionados por la Secretaría de Turismo, Cultura y Artesanías del municipio.

(Fuente: Perfitur y de oferta turística en los municipios)

Sólo en 2017 la afluencia de visitantes a esta localidad fue de 771 mil 054, a diferencia de los 633 mil 473 que visitaron el municipio en 2007, año desde el cual han aumentado los atractivos para quienes acuden a una de las primeras ciudades fundadas por los purépechas, en el año 1300.​

En gran medida, esto se debe a que en el municipio han creado nuevos atractivos, como el Nacimiento monumental artesanal que se expone en diciembre, o el Festival de Globos de Cantoya, que se desarrolló el pasado mes de julio, y en el que “tuvimos una ocupación hotelera del 100% en un solo fin de semana, con un número de visitantes cercano a los 180 mil en tres días”, indicó el secretario de Turismo de Pátzcuaro, Enrique Rivera Ruiz, en entrevista con Publimetro.

El funcionario municipal adelantó que, además, pretenden organizar un par de festivales más: el de “magia” y otro de guitarra, para los meses en los que tienen baja afluencia, que es regularmente en los meses de febrero y marzo.

Otros Pueblos Mágicos que han tenido un repunte importante en el rubro turístico

Tlalpujahua: con su arquitectura virreinal y su pasado minero, obtuvo el nombramiento en 2005, y solamente  en los últimos diez años tuvo un crecimiento promedio anual de 3.58%, pues de 82,994 turistas que recibió en 2007, cerró el 2017 con 113,300 visitantes.

(Fuente: Perfitur y de oferta turística en los municipios)

Santa Clara del Cobre: (cabecera del municipio de Salvador Escalante) obtuvo el nombramiento en 2006, principalmente por su riqueza artística labrada en cobre; pasó de 186 mil 632 visitantes de aquel año a 235 mil 520 en 2017.

Tacámbaro: su nombre significa “lugar de las palmeras” y obtuvo la distinción de Pueblo Mágico en 2012. Curiosamente, tuvo una ligera disminución de turistas al año siguiente (-1.47%), con un total de 109,117 visitantes, pero cinco años tuvo un alza considerable, pues en 2017 lo visitaron 132,855 personas.

Tzintzuntzan: una de las principales capitales de la cultura purépecha en la época prehispánica, ha tenido altibajos desde que logró ser Pueblo Mágico, en 2012, año en el que tuvo 101,088 visitantes, mientras que en 2017 tuvo una alza y llegó a 138,515, es decir, en promedio ha crecido 3.43%.

En contraste, el “encanto” que pueden tener sus edificaciones o su historia, los Pueblos Mágicos de Cuitzeo, Angangueo y Jiquilpan apenas han tenido un ligero crecimiento en la afluencia de paseantes desde que obtuvieron el nombramiento, en 2006 y 2012, respectivamente.

Por ejemplo, en el caso de Cuitzeo, ubicado a poco más de 30 minutos de la capital del estado, apenas tuvo un crecimiento anual promedio de 1.69%, pues de 37,421 personas que visitaron el municipio en 2007, en 2017 recibió a 42,771, a pesar de que cuenta entre sus atractivos con el lago de Cuitzeo y una zona arqueológica.

Lo mismo ha pasado con Angangueo (“pueblo entre montañas”, en purépecha), que cuenta con uno de los santuarios de la mariposa Monarca, y desde que fue nombrado Pueblo Mágico, en 2012, tenía un promedio de 42,567 turistas al año, pero el nombramiento no ha sido suficiente, ya que registró un decrecimiento en 2014 (41,631), aunque alcanzó la cifra de 50,906 visitantes en 2017.

Jiquilpan, conocida como “la ciudad de las jacarandas”, también ha sufrido altibajos desde que obtuvo la distinción de Pueblo Mágico, en 2012, año en que cerró con 60,222 turistas; sin embargo, en 2013 y 2014 tuvo una caída considerable, al pasar a 59,339 y 58,898, respectivamente. Fue hasta 2015 cuando tuvo un crecimiento de 5.50%, y en 2017 llegó a 69,315 visitantes.

Uno de los factores para que registren bajas cifras es que la oferta turística de los pequeños Pueblos Mágicos es muy “local”, por lo que las autoridades municipales buscan aumentar la participación de la iniciativa privada para aumentar los atractivos o reforzar los que ya tienen, como la biblioteca pública que tiene murales de José Clemente Orozco, museos, galerías y atractivos naturales, que se encuentran en el municipio de Jiquilpan.

“Esto es muy reciente; de alguna manera vamos en un crecimiento poco a poco; sí se ha notado un cambio, por el hecho de manejar la marca de Pueblo Mágico; esto va creciendo poco a poco. Tenemos eventos de pequeña magnitud, que es en lo que nos estamos enfocando para darlos a conocer durante todo el año. Sí hay visitas todo el año, pero los meses más fuertes son marzo, abril y octubre”, explicó la directora del Departamento de Turismo de Jiquilpan, Paulina Gómez Ruano.

Michoacán cerró el año 2017 con una cifra de 8.5 millones de turistas, de los cuales, los ocho Pueblos Mágicos en conjunto aportaron más de 1,554 millones de personas, es decir, aproximadamente el 18.28% de los visitantes al estado.

En cuanto a la derrama económica, el año pasado se obtuvieron 10 mil 500 millones de pesos para todo Michoacán, de los cuales los Pueblos Mágicos aportaron cerca del 19.80% (2 mil 080 millones de pesos).

Oferta turística, principal factor para el crecimiento de los Pueblos Mágicos: Sectur estatal

La diferencia en la afluencia turística entre los ocho Pueblos Mágicos de Michoacán es principalmente por la oferta de cada uno y la manera en que explotan sus atractivos, más allá de sus edificios históricos, dijo la titular de la Secretaría de Turismo, Claudia Chávez López, en entrevista exclusiva con Publimetro.

“Cada destino es distinto; también cuentan con oferta distinta; la gente busca no sólo ir a ver o admirar un ex convento, un museo; necesitan cosas que hacer. Claro que hay Pueblos Mágicos que tienen mucho mayor afluencia, como Pátzcuaro, donde la afluencia es enorme; es un destino bien posicionado, pero que tiene mucho tiempo trabajando en esto”, indicó.

Otro factor que ha permitido el crecimiento de Pátzcuaro, Santa Clara del Cobre, Tlalpujahua, Tacámbaro y Tzintzuntzan es que han podido acceder a recursos federales, bajo los nuevos lineamientos que tiene el programa, el cual pide que las obras tengan un impacto en el rubro turístico, explicó la funcionaria.

“Depende también mucho del proyecto que presenten los municipios a la federación, porque sobre todo se está priorizando que tenga alto impacto en la actividad turística, es decir, que no sean obras como la reconstrucción de una calle, que a lo mejor no está en una área turística y no impacta”, comentó.

El reto que tiene cada Pueblo Mágico, especialmente los que tienen menos visitas, es crear uno o varios productos turísticos específicos, de acuerdo con las características de cada municipio, subrayó el director general de Destinos de la Secretaría de Turismo (Sectur) federal, Ángel Díaz Rebolledo, quien añadió que, incluso bajo los nuevos lineamientos del programa, se apoya con recursos sólo si tienen iniciativas relevantes y que tengan un impacto, “no que se pongan a pensar en un proyecto medio ‘chafa’ que no sirva para atraer turistas”.

Además, “en cada uno hay que tener diferentes estrategias, ver dónde están fallando, pero creo que donde más se falla es en la cuestión del producto, es decir, qué ofrecer para atraer a los turistas”.

“El problema no necesariamente es que no se conozcan, porque finalmente las campañas de difusión de Pueblos Mágicos aplica para todos; sin embargo, no todos cuentan con productos turísticos que vuelvan atractivo al lugar; ustedes como turistas van a ir a un lugar que les ofrezca algo”, aseguró.

Cifras proporcionadas por Ángel Díaz Rebolledo indican que a nivel nacional para el programa de Pueblos Mágicos se asignaron más de 260 millones de pesos sólo para 2018; pero desde que surgió el esquema, en 2001, a la fecha, se han destinado alrededor de 6 mil millones de pesos.

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