Nunca en la historia de la humanidad se había registrado un evento de salud a escala global con el impacto y la rapidez como el Covid-19. Además de las consecuencias en salud, los efectos en la economía están todavía por verse en su máxima expresión pero casi la totalidad de los sectores productivos y económicos están ya resintiendo sus secuelas. 

En semanas pasadas ya te platiqué cómo ha ido afectando a los principales sectores como el industrial o el de servicios pero no hemos platicado de otro de esos sectores que son sumamente relevantes para cualquier país: el sector inmobiliario.

La última vez que este sector recibió un impacto negativo fuerte fue en el 2008 derivado de la crisis de los bonos inmobiliarios basura en EUA. Este especializado sector se puede subdividir en 5 principales ramas: Hotelero, Industrial, Oficinas, Residencial y Retail.

El inmobiliario es un sector sumamente importante no solo porque representa la construcción no infraestructura pero también tiene un peso muy fuerte en el empleo ya que representa, según algunos analistas, aproximadamente 2.5 empleos por cada vivienda construida.

Las ramas hotelera y retail se detuvieron prácticamente en su totalidad al igual que la industrial. Las ramas oficinas y residencial están directamente ligadas al crecimiento económico y al desempleo así que su desempeño irá disminuyendo de manera más gradual.

Existen estudios que proyectaban un crecimiento cercano al 5% para el sector inmobiliario en México durante el 2020; por supuesto, proyecciones hechas antes de la pandemia. Las búsquedas en línea relacionadas con inmuebles disminuyó casi un 30% en lo que va del año aunque, de las personas que buscan propiedades por internet aquellas que terminan adquiriendo el inmueble subió un 15%. Esto quiere decir que, aquellos que están buscando casa son menos pero están buscando para comprar en serio y no nada más “para ver a cómo andan los precios”.

Según algunas encuestas realizadas, cerca del 40% de los contratos de arrendamiento de vivienda se podrían terminar cancelando ya que los inquilinos simplemente ya no podrán seguir pagando la renta ya sea porque pérdida de empleo o porque les bajaron el sueldo. Para el caso de los contratos de arrendamiento de las pymes, el 20% se han ya cancelado por esta misma razón.

El mayor impacto se ha dado con las oficinas de coworking donde cerca del 80% de sus inquilinos o arrendatarios han dejado de usar los servicios debido al home office. La parte de locales comerciales retail no es la excepción y el cambio en los hábitos de compra de los consumidores al migrar a e-commerce han llevado a muchos negocios a desalojar las ubicaciones donde tenían sus negocios. 

Si en lugar de las 5 ramas dividimos al sector inmobiliario en dos: Comercial y Vivienda te puedo decir que la parte comercial será, por mucho, la más afectada. Muchos centros comerciales y edificios de oficinas se volverán elefantes blancos que tardarán mucho en volver a ser rentables. Los hábitos de convivencia cambiaron para siempre y las zonas de alta concentración de personas serán menos frecuentes. Las técnicas de construcción cambiarán para hacer espacios abiertos y ventilados y servicios que implicaban encierro de muchos humanos como los cines y los teatros tendrán que modificar su forma de operar. 

En la parte de vivienda habrá cambios en la forma de desarrollarse. Surgirá con más fuerza el formato build to rent que implica la construcción de casas no para venderse sino para rentarse ya que con el aumento tan fuerte en el desempleo y la incertidumbre económica en México menos personas se atreverán a aventarse un compromiso de 20 años con un banco para solicitar un crédito hipotecario y preferirán mejor rentar; además de que por la misma incertidumbre laboral los bancos serán (y ya lo están siendo) más estrictos y cuidadosos para autorizar líneas de crédito para casa habitación.  

Esto permitirá una recuperación más rápida de la parte de vivienda y todos aquellos propietarios de inmuebles tendrán que adaptarse a la nueva forma en que el sector se comportará. Aquellos que no lo hagan terminarán con propiedades abandonadas y totalmente improductivas. 

La manera en que la parte inmobiliaria terminará es todavía muy incierta pero lo único seguro es que será diferente, la tendencia de construir a lo grande cambiará y las técnicas de construcción y manejo de masas se modificará. Si eres propietario de locales o viviendas ponte al tiro, asesórate y adáptate ya que de lo contrario terminarás siendo dueño de tabiques inservibles y eso de que siempre la plusvalía te protegerá podría terminar siendo una farsa.

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