Wijnadum entró de cambio y firmó dos de goles que escribieron historia en la cancha de Anfield (Cortesía Twitter: @LFC)

Reino Unido (Rasadeportes.com).- Merseyside volvió a vivir una hazaña más del equipo que nunca camina solo. Liverpool perdió la ida 3-0 frente al Barcelona, pero en casa goleó 4-0, y es el primer invitado a la final de la UEFA Champions League, este martes 7 de mayo, día que se recordará por esta magnánima proeza.

La primera campanada de los Reds llegó al 7′, Sadio Mané dejó atrás a Jordi Alba, conectando con Jordan Henderson quien entró de lleno al corazón del área y disparó a quemarropa, pero Marc-André Ter Stegen rechazó la pelota con reacción felina, algo que de poco sirvió, porque el balón le cayó a Divock Origi, quien envió el balón a las redes con el arquero en el césped.

El Barcelona no pudo cruzar medio campo ante la presión de Anfield, y solo generó una jugada de peligro al 14’ con un tiro de Lionel Messi que Alisson Becker mandó por arriba.

Esto le dio más fogueo al Barca, que volvió a atacar con tiros a gol de Messi y Philippe Coutinho, quien fue sumamente abucheado por la hinchada roja, al igual que Luis Suárez.

Para finalizar el primer tiempo, Messi filtró un pase al área, donde Jordi Alba recibió dejando atrás a la zaga del Liverpool, pero Alisson saltó para detener en seco el remate del catalán.

La guerra de porteros relució en el segundo tiempo, Ter Stegen atajó un cabezazo de gol en terreno corto de Virgil Van Dijk, quien remató muy incómodo, pero Becker se robó los reflectores al atajar un gol cantado de Luis Suárez.

Al 53’, Trent Alexander Arnold robó un balón de la defensa culé y sacó un centro raso con un destino poco certero, pero un desvío le dejó el balón a Georginio Wijnadum, quien llegó atrás y jaló del gatillo para anotar el 2-0.

Xherdan Shaqiri tuvo un primer tiempo poco destacado pero rescató su actuación al 56’ con un centro espectacular al área, el cual alcanzó Wijnadum con la cabeza y remató el doblete al ponerla en la esquina donde Ter Stegen no pudo llegar, lo que puso a los blaugranas contra las cuerdas, pues esto mandaba el partido al alargue.

La realidad superó a la ficción, pues el gol del boleto a Madrid llegó de la forma más improbable. Liverpool ganó un tiro de esquina al 78’ que se apuntó Alexander-Arnold, el inglés fintó que iba ir por arriba y toda la defensa de Barcelona se la tragó, por lo que Arnold cobró por abajo encontrando a Origi completamente solo en el área, quien con un empujón, anotó el gol que lograba el milagro.

Por segundo año consecutivo, Barcelona es eliminado de la Champions pese a tener ventaja de tres goles en la ida, y otra vez se quedará sin final europea. Mientras Liverpool recordó en esta mágica noche aquella final de 2007 donde remontaron un 3-0 para ser campeones de Europa, lo cual volverán a intentar el lograr el próximo 1 de junio en el Wanda Metropolitano.