“Las malas leyes hallarán siempre, y contribuirán a formar, hombres peores que ellas, encargados de ejecutarlas”… Concepción Arenal. (1820 – 1893) Escritora y socióloga española.

Los resultados de la Auditoría Superior de la Federación nos recordaron que en materia de administración de los recursos públicos, Michoacán es el peor a nivel nacional, por lo menos, en el acumulado del 2011 al 2015.

Si bien es cierto que Veracruz es más grave en cuanto a la cantidad observada, que suma poco más de 34 mil millones de pesos, mientras que en el caso de Michoacán son 26 mil millones, en el caso del puerto del oriente mexicano ya existen denuncias penales que incluyen nombres y apellidos de ex funcionarios, incluido el ex gobernador Javier Duarte de Ochoa; mientras que en tierras purépechas, aún no hay nada en concreto. Sólo por ello, Michoacán está peor que Veracruz.

Entre los resultados de la Auditoría Superior de la Federación también se destaca que en el caso de Michoacán se han presentado “Denuncias de Hechos” por un monto total de 3 mil 785 millones de pesos y por “Denuncias Penales relacionadas con simulación de reintegros” la cantidad supera los mil 260 millones.

Vale precisar que de las observaciones realizadas al ejercicio fiscal del 2015, es decir, el periodo que gobernó Michoacán el sustituto Salvador Jara Guerrero y los últimos tres meses de ese año, Silvano Aureoles Conejo, las observaciones superan los 5 mil millones de pesos, donde la entidad ocupa la tercera posición del ranking de los peores administradores de recursos públicos, sólo por debajo del Estado de México (8 mil 098 mdp) y Veracruz (7 mil704 mdp).

Para colmo, una de las instituciones que debería ser ejemplar en el manejo de recursos públicos es sin lugar a dudas la Universidad Michoacana, en especial por la crisis financiera que atraviesa y la resistencia a reformar su esquema de jubilaciones y pensiones; pese a todo ello, la Casa de Hidalgo tiene observaciones por presuntas irregularidades, en más de mil millones de pesos.

Los resultados de la Auditoría Superior de la Federación observaron presuntas irregularidades en más de 990 millones de pesos y subejercicios por otros 30 millones; de los cuales, el órgano fiscalizador determinó como posibles de recuperar, unos 890 millones de pesos. Es decir, de todo lo observado a Michoacán en el 2015, el 20 por ciento corresponde a la universidad nicolaita.

Y sin embargo, los resultados de las auditorías, tanto federales como estatales, han quedado hasta el momento, sólo como “llamaradas de petate”, en los hechos no tenemos una gran cantidad de ex funcionarios inhabilitados, mucho menos en la cárcel. Apenas y gracias al hartazgo social, hay algunos visos de procurar la rendición de cuentas, como sucede en Veracruz por citar un ejemplo, pero en términos generales los resultados de las auditorías han quedado en el ámbito mediático.

En fin, una vez más Michoacán destaca entre los peores administradores del país, por lo menos del 2011 al 2015. Una vez más la llamarada de petate que provoca expectativas de que ahora sí podría haber consecuencias. Una vez más nos obliga a recordar que las auditorías federales y estatales así como la secretarías de la Función Pública en el ámbito nacional y de la Contraloría del estado, son dependencias prácticamente inútiles, con resultados extraordinariamente nimios, porque si fuera diferente, hoy los mexicanos tendríamos mayor certeza respecto al gasto del dinero público, habría más credibilidad en la clase política y por ende en las instituciones y hoy, evidentemente eso no pasa.

Por ello es que considero que una vez más, se trata de resultados mediáticos que difícilmente culminarán en una contundente y ejemplar rendición de cuentas. ¿O usted estimado lector considera que esta vez sí habrá sancionados y encarcelados en Michoacán?

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

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