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En países como Uruguay y Paraguay, por ejemplo, es posible encontrar que la responsabilidad recae en un grupo de factores. (Foto: Pixabay.com)

México (MiMorelia.com).- El coronavirus surgido en China llegó a Latinoamérica hace ya un par de meses y, aunque los efectos parecerían ser devastadores en las primeras semanas, la realidad es que muchas de las consecuencias surgidas por la pandemia parecerían ser menos graves que en países de Europa, Asia y África.

Al investigar por qué estamos viendo este fenómeno en países como Uruguay y Paraguay, por ejemplo, es posible encontrar que la responsabilidad recae en un grupo de factores. Estos son los siguientes:

  1. Comercio electrónico

El primer elemento que ha permitido que millones de latinoamericanos sigan generando ingresos a pesar de la pandemia, es el comercio electrónico que, desde que luego de posicionarse en la región hace unos años, se ha convertido en uno de los canales de consumo más utilizados por quienes llevan varias semanas confinados a sus hogares.

Si bien la crisis todavía está en sus etapas iniciales, la realidad es que muchos emprendedores, empresas medianas y grandes corporaciones ya han comenzado a invertir en el desarrollo de una presencia web que no solo se adapte a las tendencias, sino que realmente rinda los frutos para la que fue creada.

La creación de una tienda Online, la diversificación del catálogo, el desarrollo de plataformas optimizadas y atractivas, la construcción de comunidades virtuales de consumidores y el uso de un programa de ventas que incluya el seguimiento previo y posterior al consumo, son solo algunos de los aspectos en los que los negocios deben comenzar a enfocarse.

  1. Home Office (trabajo desde casa)

Hasta hace apenas unas semanas había muchos jefes y gerentes que no entendían por qué hacer Home Office, ni por qué cada vez más empresas de las más grandes economías del mundo estaban comenzando a aplicar el modelo. Con la llegada del coronavirus las razones se volvieron más aparentes que nunca.

A pesar de que las personas están confinadas en casa, siguen siendo capaces de realizar sus labores diarias, todo sin tener que invertir tiempo y esfuerzo en el transporte público, la compra de prendas preseleccionadas por la empresa, e incluso gastos inherentes de trabajar en una oficina diariamente.

Sin embargo, no solo las empresas han tenido que acostumbrarse a esta modalidad, sino también los empleados, que se han visto obligados a desarrollar rutinas mucho más productivas donde se eliminen la distracciones, mejorar sus espacios de trabajo remoto, reorganizar sus actividades para realizar entregas puntuales, entre muchos otros aspectos.

  1. Diversificación económica

Finalmente, uno de los aspectos que habría limitado el alcance del virus en la economía regional, es la diversificación de actividades, con muchos países teniendo un balance adecuado en la generación de ingresos a través de industrias como el turismo, la manufactura, la producción audiovisual y el mercadeo, el deporte, el desarrollo energético, la explotación de recursos naturales, e incluso la mano de obra.

Si bien este no es el caso de todos los países, ya que algunos deben cerca del 30% de su PIB a las actividades turísticas (una de las grandes barreras a las que tendrán que enfrentarse países como España, por ejemplo), la realidad es que la capacidad de diversificación de muchas naciones latinoamericanas ha disminuido significativamente el impacto de la crisis por coronavirus.

Que la crisis todavía no haya golpeado con fuerza a muchos países no significa que no lo hará en el futuro. De hecho, especialistas estiman que podríamos ver los efectos de la pandemia surgida en China hasta mediados del año 2023, lo que demuestra que lo que estamos viviendo actualmente es apenas el comienzo, y que tenemos que adaptarnos a un futuro incierto si queremos mantener la estabilidad.

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