El amor a los pobres es el distintivo de los católicos y es el motor para cambiar un mundo de desigualdad, injusticia y odios que se incuban.

Una pareja de viejos va en un carro deportivo por las calles de Morelia, se le acerca un hombre humilde a ofrecerles una fruta en venta. Con una actitud de arrogancia no se dignan mirarlo, lo pasan con desprecio.

La sociedad tiene muchas lacras. Señalarlas no es mala voluntad, se hace como una manera de vencer los vicios y crear una sociedad más pura y armoniosa.

Servir a los pobres es una actitud de dioses porque el hijo de Dios inició, él se presenta como el Servidor de Yahvé.

el amor a los pobres es un vacío en la historia de la humanidad. Siempre ha habido dos castas: los ricos y los pobres.

Los pobres son la mayoría y viven careciendo, muchas veces, de lo más indispensable para vivir: casa, vestido, sustento, atención médica, etc.

Carecen de amor y buen trato, por lo que son fatalistas viven sin valorarse, sin amarse. Llevan en el alma frustración, resentimiento. Por esta razón son caldo de cultivo de los movimientos subversivos de guerrilla, vandalismo, violencia y agitación social.

Reciben desprecio y marginación, por lo que su autoestima es baja, a veces nula, son tímidos e inseguros.

El panorama de la pobreza es el mismo en toda la tierra: ellos dejan su tierra y su París en grandes movimientos migratorios porque la desigualdad también se da entre países.

Van a otros países a vivir como ciudadanos de segunda clase a servir en los trabajos más humildes que no quieren ni los morenos. Es una historia bien conocida de los pobres México, específicamente de Michoacán.

Es el mismo sufrimiento, dentro del mismo país, de los hermanos que viajan del campo a la ciudad, con un modelo de vida falaz, con expectativas que no se cumplen y la situación de ellos, a la postre viene a ser peor indigna de un ser humano.

Los valores universales y trascendentes que se refieran al hombre, en el mundo andan de cabeza. Hacen apreciar la abundancia de bienes materiales los flujos como las viviendas en Tres Marías o en Altozano. Sólo es un ejemplo.

Un mundo de pensamientos inflados, como aparece en Donal Trump ha perdido de vista la persona humana y no la valora. Hay acciones de extrema belleza ahí gestos sublimes y heroicos que nacen de la pobreza, de la sencillez. Los pobres saben desprenderse de los bienes materiales, son sensibles al sufrimiento de los demás, son capaces de quitarse la comida de la boca para compartir.

Tienen una actitud diferente ante la vida muy bella: se conforman con pocos bienes materiales para vivir no están enajenados por la bolsa de valores, el dólar, las vacaciones en Cancún o en Europa.

Los pobres tienen una sabiduría especial para entender valores más altos, imperecederos, quedan una felicidad Lena que nadie tierra novata.

Por eso Dios los prefiere y son ellos quienes tienen apertura para recibir a Dios, Cristo y su invitación a desprenderse de las riquezas del mundo y a aspirar a los valores del mundo de lo alto, verdaderos, que no fallan.

Cristo vino los pobres. La Biblia tiene como hilo conductor los pobres. El mensaje hace bello y central del Evangelio se refiere a ellos.

Ahí que entender, asimilar, y vivir el Sermón de la Montaña: “bienaventurados los pobres, los que lloran, los que tienen hambre.

“Para el Papa,-Afirma El arzobispo Carlos Garfias-El amor no admite excusas, El que quiere amar como Jesús amó, Haga suyo su ejemplo, Especialmente Cuando se trata De amar a los pobres.

La arquidiócesis de Morelia Abrirá Un centro Donde se atenderá a los migrantes En la calle de Allende Número 543, Morelia centro.

Si dejamos de correr con obsesión tras las riquezas materiales, tan llenas de inmundicia, acabarás con la desigualdad social y la ostentación de los orgullosos.

Trabaja para transformar el mundo y para servir, vive con sencillez y humildad, ayuda los pobres, busca tu tesoro en el cielo.

Habrá menos sufrimiento y odios en un mundo que sólo paso a los bienes definitivos y verdaderos en el reino de la felicidad y el amor, el Reino de Cristo.