A estas alturas ya te pudiste dar cuenta de que al año 2020 alguien le subió el nivel de dificultad pero se le pasó la mano y lo puso en modo Leyenda. Ya tuvimos, en el planeta, incendios, inundaciones, terremotos, una plaga bíblica de insectos, una pandemia y finalmente el inicio de una crisis económica que tiene el potencial de convertirse en la peor de la historia desde que se inventó el dinero. Ah y todo esto en sólo 3 meses. 

La ventaja es que los seres humanos estamos en la cima de la cadena alimenticia no por inteligentes (y mira que últimamente varios políticos lo han demostrado) sino porque somos muy buenos para adaptarnos a los cambios. Por esto estoy seguro de que saldremos adelante así que échale ganas que todavía falta un empujón para salir de la pandemia.

Alrededor del mundo se están tomando todas las medidas posibles para evitar que el impacto en el bolsillo de la gente sea más fuerte de lo necesario. El gobierno gringo va a aventar bombazos de dinero metiéndole 2 billones de dólares a su economía mediante créditos a empresas, subsidios a personas y apoyos a gobiernos locales. Cosas muy similares están preparándose en Europa, Canadá e incluso algunos países de Centroamérica, si como lo leíste, en Centroamérica. 

Aquí en territorio mexa pues nos recomiendan morder niños, usar estampitas e ir a comer a las fondas y de apoyos gubernamentales que ahorita no muchas gracias, que la señora de la casa no está y que mejor regresemos luego. 

Algunos gobiernos estatales están lanzando algunos programas pero sin el músculo de la federación, pues el efecto será muy limitado. Como la sociedad ya se dio cuenta de que en el poder ejecutivo tenemos un florero que estorba más de lo que decora, la misma sociedad ha estado implementando medidas para manejar la pandemia y de la misma sociedad, en este caso de la iniciativa privada, surgen algunos intentos de apoyos a la economía.

La semana pasada la Asociación de Bancos de México (ABM) anunció que las instituciones financieras otorgarían beneficios extraordinarios a sus clientes con créditos vigentes para evitar que sus deudas los presionaran.

De manera específica se trata de un programa mediante el cual, los bancos, DIFIEREN los pagos de los créditos por 4 meses lo que quiere decir que si tú tienes algún préstamo en cualquier banco (menos Banco Azteca porque es súper mega ojete) no será necesario que hagas tus pagos desde Abril hasta Julio y si para ese entonces todavía no nos alivianamos lo pondrán por 2 meses más para comenzar la regularización en Septiembre.

Aparentemente está chido lo que hacen los bancos y la neta no está mal pero es muy importante que entiendas bien de qué se trata el apoyo. En primera es un diferimiento, es decir, no lo pagas ahorita pero lo pagarás después. No te están perdonando las mensualidades, simplemente te están dando chance de que las pagues más adelante. Además ten en cuenta que los intereses se siguen calculando y esos ni Dios padre te los quita. Si optas por aprovechar este programa tu deuda va a crecer ya que el capital no bajará y los intereses se seguirán acumulando así que aguas. Otra cosa muy importante es que no se trata de un programa automático sino que debes contactar a tu banco para solicitar el beneficio y, si cumples con los requisitos que cada banco puso, entonces te lo autorizan y si no te tocará seguir pagando de manera normal.

Al final de cuentas los bancos son negocios que viven de los intereses y no son hermanas de la caridad. Hay mucha gente que se enojó porque querían que les perdonaran los pagos de estos meses en lugar de solo diferirlos pero que te digo, al menos están intentando hacer algo. No defiendo a los bancos, son unos culebras que, sin importar si es crisis, guerra o pandemia, el negocio para ellos debe continuar pero al final de cuentas son un mal necesario en este planeta y lo seguirán siendo mientras exista el dinero.

Así que si le debes a algún banco y te interesa ahorrarte una lana ahorita, llámalo y pídele que te registre en el programa, después ya te pondrás al corriente aunque te salga más caro y si no tienes broncas en seguir pagando de manera normal entonces ni le muevas y mejor busca la manera de disminuir la deuda; verás que pronto se mejorarán las cosas y esto quedará como un recuerdo de una mala borrachera de esas que no te acuerdas de los detalles pero no se te olvida porque te quedaron cicatrices.

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