Su origen no tiene que ver con la discriminación, todo lo contrario, aseguró, Jaime Hernández (Foto: Cynthia Arroyo)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La escultura a “Los constructores”, en la que aparece Fray Francisco Antonio de San Miguel Iglesia Cajiga, localizada en el Acueducto de Morelia, fue realizada con el espíritu de reconocer a quienes aportaron en la edificación de la ciudad y tuvo el afán de darles un lugar en la historia, aseguró el coordinador en Michoacán del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Jaime Hernández Díaz.

“Para nada tiene que ver con las cuestiones del racismo y la esclavitud”, explicó quien fue integrante de la Comisión Coordinadora que preparó el expediente para integrar a la ciudad de Morelia en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“En aquella época, Esperanza Ramírez Romero y María Teresa Peñaloza, (principales promotoras de la inscripción de Morelia a la lista antes mencionada), propusieron que los constructores fueran reconocidos pues solamente había estatuas en reconocimiento a los grandes personajes, indicó.

(Foto: Cynthia Arroyo)

El exrector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y exsecretario de Cultura de Michoacán, refirió que las promotoras “justamente lo que subrayaban es que no se hacía ningún reconocimiento a quienes habían contribuido a la construcción de los edificios, sino que siempre se hacía referencia a las autoridades o a quienes estaban en ámbitos de poder o decisión política y decían que siempre se había dejado de lado el reconocimiento a quienes habían contribuido”.

En este sentido consideró que quienes iniciaron esta solicitud en change.org lo hicieron inspirados en un movimiento que empezó en ciudades europeas y que está a favor de la “No esclavitud” y de la protección de los derechos humanos, pero existe un desconocimiento al objetivo que originó este monumento que fue exaltar a “sus canteros, artesanos, hombres que dedicaron su esfuerzo a la construcción de la ciudad y del Acueducto de Morelia”.

A su vez, el fotógrafo José Antonio Romo, quien fue presidente del Patronato para la construcción del monumento que fue entregado 1995, dijo que se le pidió al escultor José Luis Retana hacer la obra que fue pagada en parte bajo el esquema de participación ciudadana y por el Ayuntamiento de Morelia.
(Foto: Cynthia Arroyo)

“A mí me parecieron muy lamentable las opiniones en contra, la estatua representa a Fray Antonio de San Miguel como representativo de la iglesia y porque él pagó la construcción del tercer Acueducto de Morelia; los que cargan y tallan la piedra fueron los indígenas, y se representa a los alarifes que tenían el talento, desde mi punto de vista es tan noble y tan digno una cosa como la otra, tanto los que pusieron el dinero, como los que aportaron ideas, como los que la construyeron”.

Agregó: “no le veo nada de discriminatorio, en principio no es más que un testimonio histórico de cómo sucedieron las cosas y si tiene mérito la construcción de la ciudad es precisamente por los que trajeron la piedra, la tallaron que es lo que le dio identidad a Morelia”.

Por: Fátima Miranda/E