Por: Andrea Hernández/@andy_hermar

 

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Es uno de los símbolo gastronómicos de Morelia. Sin ser un platillo de la cocina tradicional, el gaspacho moreliano es un ejemplo de la simbiosis cultural del pasado colonial en nuestra ciudad.

La combinación puede variar, pero los ingredientes básicos son: piña, jícama y mango cortados en cubos. Un toque de queso rallado, jugo de limón, cebolla y chile verde picado. Jugo de naranja, chile en polvo, un toque de vinagre y una pizca de sal. ¿Se te antojó?, entonces quieres un gaspacho moreliano.

Para los españoles, que habitaban la antigua Valladolid, el “gaspacho” era una sopa fría de tomate, sin embargo en México, el sincretismo cultural y la riqueza de nuestras tierras, lo transformaron en  uno de los antojitos más frescos del gran bagaje cultural michoacano.

Se trata de un elemento culinario icono de la cuidad, la cantera rosa de sus edificios y los sabores de un delicioso gaspacho son lo que representan a Morelia ante el mundo entero.

Seas visitantes o habitante, no puedes dejar de vivir la experiencia de deleitarte con uno de estos cocteles frutales mientras recorres las calles del Primer Cuadro de la ciudad o disfrutas del aire fresco bajos los frondosos árboles del Bosque Cuauhtémoc.

 

Frutas, jugo de limón o naranja, chile, sal y vinagre, parte del secreto para elaborar este alimento (Foto: YouTube)
Frutas, jugo de limón o naranja, chile, sal y vinagre, parte del secreto para elaborar este alimento (Foto: YouTube)

¿Cuáles son los mejores?

El origen de este manjar es disputado por muchos, pero sin duda no puedes decirte moreliano si no has pasado a «Los Gaspachos La Merced», cuyo origen se dio en un puesto que se colocaba diariamente en la esquina de la avenida Madero y la calle de Andrés Quintana Roo.

En el Bosque Cuauhtémoc, los familiares del señor Antonio Ferrer argumentan que él fue el auténtico creador de los gaspachos hace casi de 50 años, en la búsqueda de ofrecer a los estudiantes de la zona una opción fresca, económica y saludable de alimentación.

Sea cual sea el origen de este manjar, su combinación de sabores agridulces son un deleite al paladar.

Aunque al paso de los años se han ido agregando ingredientes a la receta hasta llegar incluso a «un gaspacho de todas», la mezcla tradicional se distingue de las demás, pues es el único y tradicional gaspacho moreliano.

Si se te antojó y quieres correr por uno basta con que recorras las calles del centro; encontrarás en la calle Quintana Roo (a cuadra y media de la Madero); sobre la Avenida Madero (frente a Aparatos y Muebles); en la Cerrada de San Agustín, donde hallarás diversas opciones; sobre la Madero, casi frente al Congreso del Estado y frente al Templo de las Monjas.

¿Para ti, cuál es el mejor?

El Bosque Cuauhtémoc y «los de bule», que tienen sucursales en el Boulevard García de León, en el Libramiento Sur y en J.J. Tablada, donde ofrecen una versión «moderna» del coctel frutal tradicional con una salsa gaspachera que le da un toque único.

Sea cual sea el motivo, para aminorar el calor, para cuidar la figura o por el simple antojo de algo fresco y delicioso, un gaspacho moreliano es una excelente opción para degustar en cualquier lugar.

 

Antonio Ferrer fue su creador hace casi medio siglo, a decir de sus familiares
Antonio Ferrer fue su creador hace casi medio siglo, a decir de sus familiares