lucero pacheco

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) oficializó al Covid-19 como pandemia, hubo una gran reacción a nivel internacional; países como Alemania, Rusia y Canadá mostraron su liderazgo y comenzaron a implementar planes que van desde hacer un llamado a sus ciudadanos a reforzar medidas de salubridad hasta implementar la cuarentana ante la gravedad por infecciones del virus.

Otros, como España e Italia, acudieron tarde al llamado de la OMS, y ahora han tenido que alargar el aislamiento domiciliario. El pasado 21 de marzo Italia alcanzó un nuevo récord de muertos por coronavirus; en 24 horas murieron 793 personas.

En México, el pasado martes, el Dr. Hugo López-Gatell declaró que nuestro país entraba formalmente a la fase 2 de la pandemia. Para esta fecha, varios estados de la República ya habían adelantado la fase por decisión de sus mandatarios; y en gran medida se debe a que desde la federación no había mensajes claros ni unificados; al contrario, los mensajes eran contradictorios y ante una situación tan complicada como es el tema de salud, hay que liderar. Parecería que la federación decía “sálvese quien pueda”.

Hasta el día de hoy, mientras el gobierno federal pide lavarse las manos y evitar eventos masivos, algunos estados han ido más allá para frenar el Covid-19.

Michoacán, Jalisco, Yucatán, Guanajuato, fueron algunos de los estados que antes del 17 de marzo decidieron suspender las clases en todos los niveles educativos.

En lo que respecta a Michoacán, el mandatario estatal se desmarcó de la lentitud con la que el gobierno federal ha reaccionado ante esta contingencia, por la forma en que el Presidente ha insistido en minimizar el tema. Desde hace tres semanas, el gobernador ha anunciado alrededor de 32 acciones para hacer frente a la pandemia; en un primer paquete se anunciaron medidas sanitarias, sociales, económicas.

Apenas a inicios de esta semana se anunció un segundo paquete de medidas hacendarias y económicas: un fondo de mil mdp para proteger la economía.

Es tiempo de gestión, y está bien que los gobernadores se adelanten, que lo hagan ahora, mañana quizás será tarde. Ponderar el valor de la vida, por encima de cualquier cosa, no es algo que se regatee.