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La festividad inicia con la posada en la noche del día 24 de diciembre (Foto: RED 113)

Los Reyes, Michoacán (MiMorelia.com/RED 113).- Las tres principales danzas que se bailan en la comunidad de Zacán, en Los Reyes se caracterizan por su elegancia en la vestimenta, de gran sincronía en los pasos en cada una de ellas por parte de los ejecutantes de la danza de Los Viejitos, de Los Negritos o de Los Moros.

Desde hace unos 25 años, la danza de Los Negritos fue rescatada a iniciativa de varias personas que sabían la forma de cómo se bailaban las once piezas musicales de que consta.

(Foto: RED 113)

Pero al inicio había un problema, la Banda Zacanense, no tenía las partituras de las piezas; las tenían los Campos, una familia de músicos por excelencia. Hubo algunas grabaciones, otras que las podían tararear, y así, poco a poco se fueron completando, ya que los Camposse negaron a proporcionar la letra original.

La festividad inicia con la posada en la noche del día 24 de diciembre; posteriormente, el “ensayo real” en casa del carguero, por parte de la banda y los que irán a bailar al día siguiente.

(Foto: RED 113)

Por la mañana del 25, el “levantamiento” del Niño Dios, con música, confeti y dulces, muchos dulces, también en casa del carguero; posteriormente la misa en el templo de San Pedro Apóstol, al que obligatoriamente asisten los danzantes, elegantemente vestidos.

Llevan un traje y guantes color negro, una chicota de cuero en la diestra derecha; la máscara labrada de madera y de color negro, en la parte superior un vistoso penacho, de donde penden largos listones de colores que pasan sobre la espalda hasta casi a ras de piso; éstos van sostenidos por una mascada que va cruzada desde el hombro y debajo de la axila del hombro contrario.

Al término de la misa, bailan dentro del templo, es como pedir permiso para salir a varias partes del pueblo, hasta que los encuentren los “correos” que llevaran dos mensajes escritos; uno para los danzantes, y otro para los músicos. En dicho correo se les invita, por parte de las autoridades, a que regresen a la casa del carguero a recibir los alimentos.

Los “correos”, son casi siempre, ahijados del carguero que se visten estrafalariamente, algunos de mujer, que llevan los mensajes, pero antes, tienen que bailar en donde se da el encuentro con los danzantes; luego regresan a la casa del carguero, donde también tienen que bailar, regularmente son cumbias: La multitud los aclama; es la chispa de la fiesta. Aquí termina la participación del “correos”.

(Foto: RED 113)

En la casa del carguero, los compadres y familiares han organizado una mesa donde se instalan las “autoridades” que cuenta con un secretario que lleva las anotaciones y un grupo de policías que cuidan el orden. Aquí nadie hace nada fuera de la tradición y costumbre.

¡Ay de aquel que infrinja las reglas! o de aquellos que lleguen tarde a la casa del carguero, máxime si son familiares, son retenidos por la policía, atados de la cintura con un lazo, y subidos o colgados en un enorme arco construido exprofeso; se les impone una multa, llevar cartones de destilado de cerveza, o de agave. El secretario toma nota y almacena las multas que después entregará al carguero.

Es una costumbre similar a la danza de Los Viejitos, que se bala aquí los días 6, 7 y 8 de enero de cada año, donde también visten un traje negro, pero la máscara es de color natural a la piel humana y lleva pelo blanco; un bordón con listones de colores y cascabeles. Lo encabeza un Tatá K’eri y la Amamba.

(Foto: RED 113)

Sobre el origen de la danza de Los Negritos, existen varias hipótesis. Una de ellas es que años después de la llegada de esclavos africanos, se distribuyeron por varios rumbos del país y Michoacán, formando cofradías o colonias, quienes practicaban sus danzas ancestrales, alejados de las miradas indiscretas y llenas de misticismo, y que posteriormente pudieron haber sido copiadas por los indígenas purhépecha.

Lo que se baila ahora, es un mestizaje, emulando ahora el vestuario y el rostro, con el color de la piel de aquellos que desembarcaron en México, hace muchos años, provenientes del continente africano.

ZM