Al mundialista en México 1986 le han practicado “como 20” operaciones para reconstruir su rostro (Foto: Univisión Deportes)

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Jugó al lado de Hugo Sánchez y defendió los colores de la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol de 1986, celebrado en nuestro país. Hoy padece problemas de salud ocasionados por su consumo de cocaína, según reconoció Pablo Larios Iwasaki, uno de los mejores guardametas nacionales en la historia, que concluyó su carrera en 1998.

El propio ex futbolista aceptó lo anterior en entrevista concedida al programa Futbol Club, de Univisión Deportes, realizada el 21 de abril anterior por Rodolfo Landeros y Félix Fernández. Ahí también habló de las situaciones que lo orillaron a consumir drogas.

Vivió momentos difíciles a mediados de los años 2000, por el fallecimiento de su padre y de su pareja, en un lapso de dos meses, así como el de su hijo Pablo Larios Garza, quien a los 19 años de edad perdió la vida en 2008 en el desierto de Estados Unidos, cuando cruzó la frontera mexicana. Fueron “trancazos muy fuertes”, señaló.

Ese mismo año -6 de diciembre de 2008-, Larios Iwasaki recibió un homenaje del club Zacatepec, donde inició su carrera profesional, en partido entre los cañeros y ex seleccionados de 1986 en el Estadio Agustín ‘Coruco’ Díaz. Ya entonces mostraba una infección en su nariz, y enfrentaba dificultades económicas y anímicas por la pérdida de sus seres queridos. En los años posteriores, murieron su madre y una hermana.

Producto de la inhalación de tal alcaloide, sufrió una infección en la nariz y debieron operarlo “como 20” ocasiones, para reconstruir esa parte de su cara, así como el pómulo, paladar y frente, pues también quedaron deformadas.

“Yo tuve una leve incrustación en droga, ¿me entiendes?, de ahí fue donde me cayó el virus. O sea, cuando me retiro, me pasa todo esto y la verdad es bien fuerte, ¿no? Entonces me metí droga –cocaína, preguntó Fernández-, sí. A raíz de eso me cayó una infección”, apuntó e indicó que es la primera vez en admitirlo públicamente.

Sin embargo, dijo que no fue una adicción y la dejó por sí solo a los “tres o cuatro años”. También se arrepintió de consumir droga.

“Por muy deprimido o por muchos problemas que llegues a tener, esa no es una solución, definitivamente no. Porque eso te acarrea más problemas y lo bueno, por ejemplo en mi caso, no me hice adicto a eso”, agregó.

Su familia no se enteró de la drogadicción, pues cuando apareció la infección, habló con su doctor para que se refirieran a ése como a si se tratara de otro problema de salud.

“Ojalá mi experiencia y lo que yo les he contado, les pueda servir a la gente, porque hubo problemas personales y familiares para que yo entrara en eso, siendo un futbolista, un deportista de alto nivel, que podía manejarme en ese nivel, sin meterme nada de sustancias malas. Me manejé durante toda mi carrera profesional y después entré en algo que no es bueno”, sostuvo el ex portero.

Pablo Larios nació el 31 de julio de 1960. Inició en el futbol profesional con Zacatepec en 1980, equipo descendido donde permaneció hasta 1984 y un año antes recibió su primer llamado a la selección mexicana, estando en la Segunda División -junto a Cuauhtémoc Blanco, son los únicos convocados al Tri mayor sin jugar en el máximo circuito-.

Llegó al Cruz Azul en la temporada 1984-85, donde permaneció hasta la campaña 1988-89. En el Mundial México 1986, fue el arquero titular del Tricolor, bajo el mando de Bora Milutinovic. Con Puebla logró el campeonato en su temporada de debut, la 1989-90 y ahí permaneció hasta 1994; luego pasó a Toros Neza, donde se retiró en el torneo Invierno 1998, tras 18 años en el balompié azteca.