Lupita Arellano y el partido de ser mamá

La jugadora de Monarcas Morelia femenil compartió su experiencia de vida al ser madre y parte de un equipo profesional a la vez

(Foto: Facebook Lupita Arellano)

Por: Josimar Lara/@josimar2188

Morelia, Michoacan (MiMorelia.com) .- Ser un ejemplo dentro y fuera de la cancha para sus hijas, es el principal partido que juega Guadalupe Arellano, defensa de Monarcas Morelia Femenil y madre de dos hijas, a las cuales busca inculcar los mejores valores.

Hace un año, Lupita Arellano tomó una de las decisiones más difíciles en su vida, dejar a sus hijas en el municipio de Maravatío, ubicado aproximadamente a poco más de dos horas de Morelia, para cumplir el sueño de jugar profesionalmente en la Liga MX con el club michoacano, pero siempre contó con el apoyo de su familia.

“Fue un cambio difícil, una decisión complicada, el querer seguir un sueño por dejar un poco de lado el ser mamá.
Pero estoy con ellas en todo lo que puedo, sacrificando un poco el tiempo por el futbol, a veces les cuesta entenderme; sin embargo me apoyan y desde que supieron que iba a estar acá, me dijeron que le echara ganas”, compartió.

Pese a todo, sus hijas de siete y nueve años, son la principal motivación y las que más apoyan a la playera número 19, cada que salta a la cancha del estadio José María Morelos y Pavón o que la ven en la televisión.

“ A las dos les gusta el fútbol también, pero el verme ahí les da mucha emoción, me gritan, me echan porras, ‘tú puedes, échale ganas’, ahora que soy defensa, me gritan que no las dejé hacer nada a las rivales”, platicó.

Por seguir el sueño de ser jugadora profesional a sus 30 años de edad, no ha alejado a Lupita de sus responsabilidades como madre de familia, por lo que cada que los entrenamientos, las concentraciones y los partidos se los permiten, las visita o platica con ellas vía telefónica.

“Ahorita solo viajo los fines de semana para verlas, me las paso con ellas para ayudarlas en las tareas o voy con las maestras para saber cómo van, trato de estar al pendiente, porque sí me cuesta un poco de trabajo, pero cuando estoy en Morelia estoy al pendiente de ellas, les marco para saber cómo están; en esos casos mi mamá también me ayuda, para saber qué necesidades tienen”, comentó.

Pese a la distancia y a través del futbol, Lupita Arellano trata de inculcar valores a sus hijas, como el que con esfuerzo y dedicación se pueden cumplir las metas que tienen en la vida.

“Les comento que para todo lo que nosotros queremos, tenemos que luchar; también habrá momentos en los que las cosas no salen como uno quisiera; sin embargo hay que seguir trabajando. A ellas les comentó que incluso hay que perder para saber valorar una victoria”, recordó.

Por esas razones y por estar sentando las bases en el fútbol femenil en México a nivel profesional, la jugadora de Monarcas apoyaría a sus hijas si alguna de las dos decidiera también dedicarse a este deporte.

“Me encantaría, sería un orgullo verlas ahí en la Liga Mx Femenil, les gusta y tienen talento; me daría mucha emoción, siento que estaría en primera fila”, aseguró.

Aunque el fútbol tiene sus complejidades y tienes que hacer sacrificios, Lupita aseguró que el partido de ser mamá es más difícil.

“Ambas cosas tienen su grado de complejidad. En el fútbol es el compromiso, el esfuerzo, que te dejan muchas cosas y tienes que hacer algo importante para (ganar) cada uno de los partidos de fin de semana; sin embargo, en el caso de mis hijas, una debe cuidar dejarles muchas cosas buenas, entre ellas el sentido de la responsabilidad, como en mi caso que soy mamá y debo seguir con esa responsabilidad”, declaró.

ZM