Por: Andrea Hernández/@andy_hermar

Morelia, Michoacana (MiMorelia.com).- ¡10 de mayo no es fiesta, es de lucha y de protesta! Fue el clamor que acompañó a los integrantes del comité de personas desaparecidas en México que se manifestaron este día en demanda de justicia para 309 casos de desapariciones en los últimos 13 años en Michoacán.

Yeneli Paredes, integrante del comité afirmó que como asociación civil se organizan para demandar atención a los casos en los que se tienen identificados números de patrullas y elementos que participan en las detenciones desapariciones, término reconocido internacionalmente.

(Foto: ACG)

Detalló que el 80 por ciento del total casos están documentados en Morelia debido a que por ser asociación civil no se pueden trasladar a los lugares con mayor incidencia delictiva.

Afirmó que la cantidad que ellos registran es menor debido a que cada persona que se acerca a ellos a denunciar la desaparición de un familiar afirma que había más personas al momento del hecho.

En lo que va del año el movimiento independiente registra al menos 31 casos.

Cinco años en espera del regreso de su hijo

Fue en marzo de 2013 cuando uno de los mayores temores de Patricia López Rodríguez se hicieron realidad al perder todo rastro de su hijo Pablo Sánchez López un joven de 24 años de oficio herrero.

La madre del joven que fuera detenido por elementos de la policía ministerial narra que su hijo salió con unos amigos a festejar en un bar cercano al templo de San Agustín y al salir del lugar fue llevado a bordo de una patrulla sin que llegara a presentarse ante las autoridades. Esto se dió 15 días después de que el joven fuera detenido y golpeado por militares tras un altercado con un elemento.

«Una tortura en vida junto con mi familia, porque se fue dispersando poco a poco, él era uno de los mayores. Yo no tengo esperanza de nada porque el gobierno no nos respalda y las investigaciones las hacemos nosotros, yo voy a otros estados a buscarlo».

Afirma que ha buscado datos sobre el paradero de su hijo en Cuarnavaca, Guerrero y Oaxaca en cárceles y semefos sin tener ninguna pista sobre él «yo sólo sé que mi hijo fue detenido por policías ministeriales, había un testigo que estuvo aportando datos y lo desaparecieron a los dos años».

Aunque espera volver a ver a su hijo y que nunca dejará de buscarlo afirma que cada día trata de hacerse a la idea de cerrar un ciclo que no se cerrará «hasta que sepa dónde está».

CA