Jesús Melgoza

Trabajar desde casa puede ser todo un reto, ya sea por falta de motivación, de concentración o incluso por el sentimiento de aislamiento al no estar en contacto directo con los miembros del equipo.

Actualmente parece estar funcionando bien un modelo mixto de trabajo, en el que los empleados pueden combinar su trabajo virtual desde casa y en la oficina, lo cual les permite sentirse más motivados para realizar sus labores.

Durante las primeras semanas de confinamiento el trabajo remoto fue la solución para muchas empresas y dependencias gubernamentales para continuar con su actividad, protegiendo la salud de los empleados, que se tuvieron que adaptar con rapidez a la extraordinaria situación.

Sin embargo, al paso de los días, semanas y meses, en muchos centros laborales se empezó a percibir una disminución de la productividad y motivación de quienes siguen laborando desde casa.

Para evitar que esto suceda, lo primero que debemos evitar es la sensación de aislamiento en los trabajadores. Hay que mantener el sentido de pertenencia y cercanía a la empresa o institución, para lo cual son elementos clave la comunicación, la valoración y el reconocimiento.

A fin de mantener la motivación entre el personal, expertos en la materia recomiendan establecer rutinas de comunicación, tanto personales como grupales, para mayor estructuración a los proyectos de trabajo, las tareas a realizar, el tiempo y las entregas.

Un aspecto relevante es encontrar un balance que permita evitar el aislamiento de los trabajadores, pero también un exceso de control sobre sus tareas vía remota, ya que las relaciones laborales deben estar basadas en la confianza.

De ser posible, y con el respeto estricto a todos los protocolos y medidas sanitarias para evitar las cadenas de contagios, algunos trabajadores pueden reincorporarse de manera gradual a sus centros de trabajo o participar ocasionalmente, en algunas reuniones presenciales, en pequeños grupos.

No podemos asegurar que pronto podremos regresar a las rutinas laborales anteriores a la pandemia; la situación de riesgo sigue latente hoy más que nunca, y los protocolos y medidas de prevención y contención se actualizan rápidamente.

Por eso debemos seguir adaptándonos a esta situación y sacar lo mejor de ella, establecer eficientes rutinas de comunicación entre todo el equipo y fomentar desde diversos canales la motivación de cada uno de nuestros colaboradores, revisando la situación personal y familiar de casos en particular, dado que algunos ya no quieren seguir trabajando a distancia y otros se han adaptado mucho mejor a esta nueva normalidad.