De 2003 a la fecha en el estado se han trasplantado mil 117 personas con riñones y corneas (Foto: SSM)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Entre el 2014 y 2019 las donaciones de órganos y tejidos con fines de trasplante procuradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Michoacán pasaron de tres a nueve, lo que representa un incremento del 300 por ciento. No obstante, el promedio es superior, toda vez que en 2016 y 2018 se lograron cifras récord de 15 donaciones por cada año.

Desde el 2014 hasta lo que va del presente 2020 se han generado 67 donaciones de órganos y tejidos, principalmente riñones, córneas, piel y hueso, cifra alentadora, pero por debajo de la demanda. El IMSS tiene detectados a 300 pacientes renales de origen michoacano en lista de espera por un riñón y más de 130 aguardan por una córnea.

Los periodos de espera para un trasplante de córnea han logrado reducirse, y ahora llegan a concretarse hasta en un año, no así los de riñón, que implican para el paciente compases de espera hasta por diez años.

trasplante cornea
(Foto: Cortesía)

Activa, la cultura de la donación

Fue en el 2014 cuando el Hospital General Regional número 1 del IMSS Morelia-Charo obtuvo la licencia sanitaria para realizar trasplantes de riñón (de vivo-relacionado) y de córneas. A partir de ahí, la institución intensificó la campaña de concientización para la donación de éstos y otros órganos que literalmente salvan vidas.

En 2014 se lograron tres donaciones, de las cuales se obtuvieron seis córneas, seis riñones, dos hígados, y, un corazón, en beneficio de 18 personas.

En 2015 se hicieron once donaciones, por medio de las cuales se procuraron 22 córneas, 10 riñones, un corazón, dos de piel y dos de tejido músculo-esquelético, lo que benefició a 44 pacientes.

En el 2016, el Instituto obtuvo 15 donaciones, de las cuales se derivaron 25 córneas, 14 riñones, dos hígados, un corazón, dos donaciones de piel y dos de hueso, en beneficio de 57 personas.

Según el reporte, en el 2017 recibieron 12 donaciones. Gracias a ellas se obtuvieron 22 córneas, 18 riñones, cuatro hígados y algunas válvulas cardíacas, en beneficio de 56 personas.

La cifra volvió a repuntar en el 2018, año en el que se reportan 15 donaciones, por medio de las cuales se trasplantaron 28 córneas, 14 riñones, seis hígados, un corazón, 5 de piel, 4 de hueso y 3 de válvulas cardíacas, con una cifra récord de 64 beneficiarios.

En 2019 se concretaron nueve donaciones, que hicieron posible la obtención de 17 córneas, 10 riñones, tres hígados, un corazón, 4 de piel y 2 de hueso, a favor de 34 pacientes.

En lo que va de este 2020 se han logrado dos donaciones multi-tejidos. De la primera se obtuvieron dos córneas, piel y tejido músculo-esquelético, y, de la segunda, dos córneas y piel.

Si bien las cifras son alentadoras porque muestran mayor apertura entre las personas y sus familias a dar de sí para salvar la vida de otros, la coordinadora hospitalaria de Donación de Órganos con Finalidad de Trasplante en el Hospital General de Zona Número 83 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mónica Isela Zavala Durán, fue enfática en el sentido de que falta más conciencia.

Monica Isela Zavala Duran
(Foto: Sayra Casillas)

Donaciones, por debajo de la demanda

Mientras en España la tasa promedio son 47 donaciones por cada millón de habitantes, en México es de cuatro donaciones por millón de habitantes.

La entrevistada expuso que ello resulta preocupante si se considera que a nivel nacional actualmente están inscritos 23 mil 237 pacientes en lista de espera para la recepción de un órgano, principalmente riñón , córnea, hígado; y, en menor grado, corazón y páncreas .

riñón
(Foto: IMSS)

De ese listado nacional, el IMSS tiene detectados a 300 pacientes renales de origen michoacano en espera de un riñón; más de 130 aguardan por una córnea. De corazón e hígado no hay pacientes del estado con protocolo en esta institución para un trasplante.

Zavala Durán compartió que los periodos de espera para un trasplante de córnea han logrado reducirse, y ahora llegan a concretarse hasta en un año, no así los de riñón, que implican para el paciente compases de espera hasta por diez años, pues para la implantación del órgano es determinante la compatibilidad (talla, peso, edad, tipo de sangre).

Siete de cada diez entrevistados acceden a la donación

“Cuando se hace el diagnóstico de muerte encefálica del paciente, lo más complicado para el coordinador hospitalario es entrevistar a la familia, porque en la mayoría de las veces acaba de recibir el diagnóstico y está en shock, pero no podemos esperarnos a que pase más tiempo y lo asimile”, relató.

La profesionista destacó que gracias a la difusión que se realiza lograron revertir las respuestas negativas de familiares al momento en que se plantea la donación de órganos y tejidos de su ser querido con diagnóstico de muerte encefálica. Antes, siete de cada diez entrevistados mostraban rechazo; hoy, siete de cada diez, aceptan.

Entre los factores por los cuales todavía hay quienes se rehúsan a la donación, enunció el desconocimiento de la familia sobre la voluntad de la persona a ceder sus órganos; creencias religiosas; y, la desconfianza en los procesos.

Antes de concluir la entrevista exclusiva que ofreció a este medio, reflexionó en el sentido de que cada vez son más las personas que fallecen a consecuencia de enfermedades crónico-degenerativas, y, conforme a los registros de las instituciones de salud, es más factible que los ciudadanos sean candidatos para un trasplante a que sean donadores.

“A veces no se quiere donar, toda ideología se respeta, pero hay que analizar, cuando le falte un órgano a uno de los nuestros o cuando nos falte a nosotros, ¿seguiremos pensando igual?”.


Testimonio

Llegué a hacer mi testamento, pero nunca pensé comprar un riñón: Tony Martínez

Tony Martínez
(Foto: Cortesía)

“Llegué a hacer hasta mi testamento, creyendo que no me iba a dar el tiempo, porque entré en una etapa muy ruda. Me decían tienes dinero, puedes comprar un riñón, pero el mercado negro nunca fue una opción. Hoy tengo una segunda oportunidad de vida por la infinita bondad y el amor de mi hermana”.

 

Son expresiones del diputado local por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Norberto Antonio Martínez Soto, quien el 28 de enero de 2019 recibió un trasplante de vivo-relacionado en una institución privada. Es paciente renal crónico.

Con 48 años de edad, el ingeniero agrónomo forestal ha tenido una trayectoria exitosa en el ámbito comercial-empresarial, pero también en la política. En el periodo 2008 – 2011 fue presidente municipal de Irimbo; diputado federal entre 2015-2018, y, actualmente preside la comisión de Presupuesto en el Congreso michoacano, cargo que lo ha visto caer en cama y levantarse.

Pocas veces habla Tony Martínez de su condición médica, pero en el marco de la celebración del Día Mundial del Trasplante accedió a compartir su testimonio para alentar la cultura de la donación.

“Si nosotros como beneficiarios de un órgano, no agradecemos, no empujamos a que haya donaciones de la sociedad civil, vamos a permitir que otros males crezcan en relación a temas de salud pública que a todos en su momento nos pueden pegar de manera personal o familiar”.

 

El legislador está convencido que mientras más donadores de órganos y tejidos haya, menos campo de acción tienen quienes lucran con esa necesidad y trafican en el llamado “mercado negro”.

 

(Foto: Cortesía)

“Es importante que todos sepan que sí existe el tráfico. Hay semáforos, con colores amarillos, rojos, y muy rojos, de gente que llega hasta por encargo a solicitar un órgano. En esa suerte de demanda de riñones, hay muchos que agarran el camino incorrecto y más cruel, de querer vida a costa de lo que sea, y hacen uso de herramientas como la delincuencia organizada, que también se presta para eso”, indicó.

“Yo no tuve un ofrecimiento directo pero sí insinuaciones de: tú tienes dinero, puedes comprar un riñón, busca quién, hay muchos que pueden ser compatibles contigo. Lógicamente no es un tema de dinero, entra todo, la ética”, dijo.

En exclusiva para este medio, compartió que su salud se deterioró tan rudamente que optó por hacer su testamento, creyendo que el tiempo no le daba para más. Fue en diciembre de 2018, luego de los trabajos de dictaminación del paquete económico estatal 2019 cuando fue a parar al hospital, ya con insuficiencia renal terminal.

Al mes siguiente recibió el riñón izquierdo de su hermana. Su vida dio un giro de 180 grados y ello se refleja en su rostro, en su cuerpo, que perdió cerca de 30 kilos “de pura agua”. Hoy se mantiene en tratamiento, con una nueva perspectiva: vivir y disfrutar el día a día.

“Te queda un buen sabor de boca, de gratitud ante la vida, con los doctores y con la donante, y lógicamente, la responsabilidad de hacer conciencia. Por ejemplo, ahora vivo con menos excesos, porque el aprendizaje es que no puedo volver a estar en la misma condición fatalista; tengo ganas de vivir”.

 

Por: Sayra Casillas/CA