lucero pacheco

La rifa del avión está terminando por despistar al oresidente Andrés Manuel López Obrador en las encuestas. La caída ha sido constante en las mediciones y debe estar prendiendo focos de alerta en las cabinas de Palacio Nacional.

Y no es para menos.

No, si consideramos que el tabasqueño ganó las elecciones con un amplio margen, histórico de hecho, y sus niveles de aceptación rondaban el 70% siendo mandatario electo.

Esa tendencia se mantuvo en el arranque de su gobierno, pero diferentes turbulencias le han hecho perder altura. Diversos estudios de opinión muestran, en este primer trimestre de 2020, la peor debacle que López Obrador haya registrado en los últimos tres años.

Los índices de aprobación han descendido a niveles del 57 y 59 por ciento, atribuibles al desgaste natural en el ejercicio del poder, pero también a decisiones erráticas que han nublado al país en los sectores económicos y de seguridad, y ahora también de un poderoso sector como lo es el de las mujeres.

Haber anunciado, aunque sea por «descuido», el inicio de la venta de «cachitos» para la polémica rifa del avión, el mismo día del paro nacional de mujeres, no solamente evidencia una sistemática estrategia distractora de los temas que están causando sacudidas la 4T, sino otro paso en falso que acentuará el desplome.

Cuando todo suponía que el lujoso avión «fifí» estaba condenado al exilio, éste se ha convertido en una poderosa arma mediática para distraer la atención del estancamiento económico, la desbordada violencia o la crisis en salud y la inhumana falta de medicamentos para los niños con cáncer.

El problema es que, ese empeño por disparar el arma a diestra y siniestra, se está revirtiendo. Los tiros son al pie y amenazan con apuntar hacia órganos vitales si no se da un viraje en los controles.

¡Mayday! ¡Mayday!…